viernes, 7 de julio de 2017

"Modo Positivo: Encendido"



Si tienes emociones positivas como el amor, el perdón y la gratitud, te sentirás contento, satisfecho, pleno. Si, por el contrario, te invaden los sentimientos negativos, como el rencor, la tristeza, la preocupación y el enojo, entonces no te sentirás satisfecho con tu vida y te costará mucho disfrutarla.

En este artículo se brindan algunas pautas para que puedas deshacerte de las emociones negativas y reemplazarlas por emociones positivas, lo cual transformará el modo en que vives tu vida, además de muchos otros beneficios, psicológicos y físicos.


Los pensamientos determinan nuestras emociones
Los pensamientos son la materia prima de las emociones. Por ejemplo, si estás pensando en que no le caes simpático a tu compañero de trabajo, en que el dinero no te alcanza o en que tu pareja tiene muchos defectos que podría mejorar, entonces las emociones que se manifestarán en ti serán negativas: rechazo, tristeza, frustración.

En cambio, si piensas que seguramente tu compañero de trabajo tuvo un mal día, pero eso no tiene nada que ver contigo, que puedes conseguir otras fuentes de ingresos o que todas las personas tienen defectos (incluidos tu pareja y tú), entonces ya no tendrás esas emociones negativas y te sentirás mejor. 
Es imposible sentirse bien si estás teniendo pensamientos negativos.

La clave está en sustituir lo negativo por lo positivo

No es fácil, pero se puede lograr. El primer paso para deshacerse de los pensamientos negativos es reconocerlos y aceptarlos. Es natural que en algunos momentos te sientas enojado, triste o frustrado, a todos nos sucede. Lo que debes hacer cuando te sientas así es reconocerlo internamente y pensar en cuál es la razón de ese sentimiento. Por ejemplo, “estoy enojado porque mi hermana no recordó mi cumpleaños”. Lo acepto, me puedo enojar porque a todas las personas les pasa, y luego, dejo ir ese pensamiento, esa emoción. La sustituyo por algo positivo como, por ejemplo, “Seguro no se acordó porque tenía mucho trabajo, la voy a llamar para invitarla a tomar un café”.

También puedes tomar una libreta y anotar cada vez que tengas un pensamiento o una emoción negativa. Así identificarás claramente las emociones negativas y podrás sustituirlas por emociones positivas. Al principio tendrás que hacer un esfuerzo para lograrlo, pero con la práctica, los pensamientos y las emociones positivas te llegarán naturalmente.

Los beneficios de las emociones positivas

Las emociones positivas, además de hacerte sentir mejor, te ayudarán a ser más creativo, flexible y eficiente. Te ayudarán a salir más rápidamente de las situaciones adversas y reducirán el estrés, lo cual beneficiará notablemente a todo tu organismo.

Estas son algunas de las emociones positivas en las que puedes enfocarte para dejar de lado las negativas:

  •  La gratitud. Agradece las cosas que tienes, aún las más pequeñas. Tener una deliciosa taza de café caliente sobre la mesa por la mañana, poder disfrutar de la fresca brisa primaveral o de un paseo por el parque, son pequeñas cosas que no todo el mundo puede disfrutar; agradécelas.
  • El perdón. Es necesario ponerlo en práctica, ya que es un sentimiento liberador. Perdónate a ti mismo por tus defectos, por los errores del pasado y perdona a los demás, pues tampoco son perfectos. Tal vez te hirieron, tal vez te hicieron sufrir, pero el rencor solo te perjudicará. El perdón liberará tu corazón de estos sentimientos negativos y te abrirá el camino a la felicidad.
  • El humor. Aprende a reírte de ti mismo y a encontrar el lado risueño de cada situación. A veces nos tomamos la vida demasiado en serio. La risa libera endorfinas, nos hace sentir bien y aleja los pensamientos negativos. Cada uno debe buscar la forma de encontrar esos momentos liberadores en los que la risa nos alimenta el espíritu.
  • El amor. Ámate a ti mismo y verás la vida de un modo mucho más positivo. Para amarte, primero debes conocer tus virtudes, pero también tus defectos, y aceptarte tal como eres. Luego de que te aprecies como persona, el amor por los demás aparecerá naturalmente.


Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/encuentra-la-felicidad-a-traves-de-las-emociones-positivas/

"Ahí viene el Sol. Todo está Bien"


jueves, 6 de julio de 2017

"Intentemos hablar del abuso infantil, sin tapar el Sol con un dedo. El objetivo es la Sanación"




¿Tú misma has afirmado que «lo que vivimos en la infancia, tarde o temprano, repercute en nuestra vida». Eso es evidente cuando hablamos de abusos sexuales, ¿Cuáles son las secuelas que pueden quedar tras sufrir una injusticia de este tipo?
Las secuelas que el abuso sexual puede dejar son muy variadas. En los niños aparecen desde cambios de comportamiento hasta autolesiones, problemas en la alimentacióno eneuresis nocturna, entre otras.
Cuando somos adultos y no hemos hecho algo para comprender y traspasar el abuso, nos podemos identificar con el rol de víctimas o podemos actuar de manera abusiva. También suele repercutir en nuestras relaciones personales y a nivel sexual pueden aparecer disfunciones. Es lógico tener una muy baja autoestima y desarrollar comportamientos inconscientes autodestructivos.

¿Qué terapias serían las más convenientes para abordarlo?
Para el niño una terapia sicológica que no le victimice, que le permita expresar y salir de cualquier rol que tenga que ver con el abuso, que le ayude a ser más libre, haciendo que se sienta apoyado, no sólo por su entorno afectivo, sino por la sociedad.
Para el adulto, terapias que le permitan también salir de cualquier rol de víctima o verdugo: sicoterapia junguiana, por ejemplo, técnicas como la ICV (integración del ciclo vital,) EFT (técnicas de liberación emocional), constelaciones familiares, etc.

«Tú puedes decir ¡No! A las personas que se comportan mal con los niños» es una guía que has escrito dirigida tanto a niños como a sus padres.
¿Qué pretende comunicarnos con ella?


Con esta guía, pretendemos ayudar a los niños a ver la diferencia entre abuso y afecto; a enseñarles con un lenguaje cercano y sencillo en forma de historieta como actuar en caso de abuso, ofreciéndole apoyo y protección de su entorno y alentándolo a expresar cualquier situación relacionada con el abuso. Al mismo tiempo, la guía también puede ayudar a los adultos, no sólo a los padres, sino también a todas aquellas personas que están en contacto con los niños (médicos, sicólogos, docentes?) a saber cuáles son los signos, tanto físicos como psíquicos, que pueden ser indicativos de que se está produciendo una situación de abuso; saber cómo actuar ante el niño y cómo ayudarle de una forma sana, sin victimizarle.

¿Qué falsas creencias acerca del abuso sexual están arraigadas en nuestra sociedad?

Sobre el abuso sexual se han suscitado muchos mitos, tópicos y falsas creencias que han tenido una incidencia negativa en el descubrimiento del mismo:
  • Los abusos sexuales sólo lo sufren las niñas. 
  • Los agresores son casi siempre desconocidos. 
  • Los efectos del abuso son irreversibles. 
  • Los abusos sexuales son poco frecuentes. 
¿Es igual enfrentarse a un conocido que a un desconocido?

Por supuesto que no. La situación se agrava cuando la persona que ejerce de abusador es un conocido, y es el caso de un 90% de los menores que viven abusos en su infancia.
Si el abuso sexual es intrafamiliar tendrá más consecuencias que el extrafamiliar y dependerá del tipo de relación afectiva y de la frecuencia.
En la mayoría de los casos, los niños no se atreven a contarlo por miedo a romper la familia, a que lo rechacen, por vergüenza o por miedo a ser castigado, etc.

Algunas víctimas de abusos han asegurado: «Entras en una burbuja y te creas un mundo propio». Por este motivo, ¿Usted cree que es fácil para unos padres o familiares cercanos detectar lo que está ocurriendo?

No, fácil no es. Creo que es importante que la sociedad, y los individuos en particular, tomemos consciencia de que es una situación que sucede, que una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños sufre abusos sexuales, y es necesario tenerlo en cuenta a la hora de detectar comportamientos extraños en el menor, cambios de conducta o cualquier reacción extraña.

Su guía también se puede utilizar como un modo de prevención. ¿Podría indicarnos cuáles son las principales pautas a seguir paraque no ocurran abusos infantiles?
Cuando solicitemos servicios de baby sitter, asegurarnos de sus referencias y, si es posible, que sea alguien muy conocido. Aún así, se debe estar muy pendiente de las reacciones del niño. Escucharlo siempre, todo lo que quiera contarnos, aunque sea un niño tiene valor y su opinión cuenta. Demostrarle que estamos dispuestos a ayudarle en cualquier situación que se presente, que le atenderemos y escucharemos.
Promover el diálogo con él, dedicar tiempo para hablar de sus cosas, de lo que le inquieta, incomoda o preocupa. Tener en cuenta a los amigos de nuestros hijos, ya que, a veces, nos darán pistas sobre su comportamiento cuando no está en casa con nosotros. Si vemos cualquier signo de alarma que nos pueda hacer sospechar, enseguida poner nuestros sentidos a funcionar.

Según datos estadísticos, uno de cada cuatro niños es víctima, en algún momento de su vida, de abuso sexual, y sólo el 1% lo denuncia.
¿No le parecen cifras muy alarmantes? ¿Por qué es fundamental reconocerlo públicamente?

Sí, son cifras muy alarmantes y precisamente por eso, debemos tomar consciencia de este hecho, teniéndolo en cuenta cuando algo no va bien en la vida de un niño. Es muy importante que el menor pueda expresarlo y eso sucede cuando siente que hay personas cerca de confianza que le van a escuchar, entender y ayudar. El hecho de expresarlo y reconocerlo le permite liberarse, salir del trauma y poder ser el día de mañana un adulto libre y consciente de que, ante cualquier situación en la vida, se puede salir adelante, con comprensión y fuerza interior. No es fácil aceptar que has sufrido abusos, pero una vez que lo aceptas y lo comprendes, empiezas a soltar patrones que ya no te sirven para tu crecimiento y a transformarlos en consciencia.
Este maltrato se da en todos los niveles sociales y, en la mayoría de los casos,
lo cometen de forma repetida familiares y allegados. Por eso, el 86% de las víctimas lo silencia. ¿Qué opina al respecto?


Opino que es muy importante hacerse eco de estos datos y una vez que reconozcamos que el abuso sexual sucede, y más de los que pensamos, tenerlo en cuenta. El silencio suele estar motivado por miedo; como ya hemos dicho, miedo a romper la familia, miedo a no ser escuchado, miedo a las represalias, miedo a hacer sufrir a la familia, sobre todo a la madre, y es importante que el niño sienta que puede ser escuchado y entendido, que haya una buena comunicación con él, que sienta confianza y, sobre todo que esté bien informado, y éste es el objetivo principal de la Guía «Tú puedes decir No».

¿Es más duro cuando te hace daño una persona que tú quieres o causa el mismo dolor cualquier abuso?

Por supuesto que el dolor es mayor cuando hay un vínculo afectivo. A mayor vínculo, más profunda puede ser la herida y más ayuda va a necesitar para sanarla pero, a la vez, cuando se consigue, más fortaleza emocional se puede alcanzar.

Además, algunos abusadores han sido víctimas pero ¿qué se esconde en aquellos que no lo han sido?

No me siento preparada para ahondar en las profundidades de la mente humana, y menos en la de personas que cometen tales atrocidades, pero seguramente detrás de alguien que es capaz de abusar de un niño, debe hacer mucho dolor o mucho odio acumulado y poca capacidad de empatía en general.

Además de una guía tan útil como la que ha publicado, en la otra cara de la moneda se encuentra el abusador, al que no se le presta la precisa atención.
¿Cree, por tanto, que sería necesaria una guía enfocada a estas personas?
¿Existe la curación para ellos?


Creo que para que la sociedad pueda tener en cuenta a la figura del abusador, primero tendrá que pasar por aceptar que los abusos sexuales son un hecho, y poner los medios necesarios para la prevención y el tratamiento de este tipo de actos delictivos.
Asimismo, alguien que comete abusos también necesita ayuda: de su entorno, de las instituciones y de la sociedad en general. Creo que una forma sana de tratar el abuso es no victimizar ni demonizar, puesto que cuando nos identificamos con el rol de víctima o el de verdugo vivimos desde la inconsciencia más absoluta y dolorosa.

Usted, como terapeuta especializada en reflexología, ¿cree que es posible a través de esta técnica paliar también los dolores, no sólo físicos, sino psicológicos o emocionales derivados de un maltrato?

Creo que cada técnica o terapia tiene unos límites que no deberían rebasarse. La reflexología está muy indicada para dolores físicos, y aunque ahora ya se contempla la
posibilidad que detrás de cada problema físico hay una emoción o emociones que pueden ser la raíz de dicha situación, no debemos olvidar que una situación de abuso conlleva una herida demasiado profunda para ser paliada por técnicas como la reflexología.
Cada situación debe ser tratada por terapias que abarquen lo máximo posible la sanación, en este caso, de las heridas del abuso. Pero es cierto que, si además de hacer la terapia indicada, como por ejemplo sicología humanista, junguiana, transpersonal, constelaciones, etc., se reciben sesiones de reflexología, qué duda cabe de que la persona se sentirá mucho mejor y la ayudaremos a sentirse más relajada y aliviada de todas las tensiones que pueda estar generando o haya generado la situación.

A raíz de la guía «Tú puedes decir ¡No!» se ha creado una página Web y un grupo en Facebook para dar consejos y apoyar esta realidad.
¿Qué iniciativas vas a seguir realizando en este sentido?


Estamos creando una página web con el nombre de la asociación. Nuestro propósito con la Asociación «Prevenir y Sanar» , recién creada, es informar y difundir al máximo número de personas posibles que el abuso es un hecho. A través de la guía queremos ayudar al mayor número de niños posibles a través de los colegios e instituciones, a entender la diferencia entre el abuso y el afecto y a saber cómo actuar en situaciones de riesgo, además de crear en su momento grupos de apoyo para adultos que hayan sufrido abuso en la infancia y terapias sicológica, tanto para niños como para adultos.
Queremos ser un lugar de apoyo para todos, sin demonizar lo que hemos vivido, ni tan siquiera a los que lo han cometido. Queremos acompañar a los que en su vida tienen que afrontar estas vivencias pero con el objetivo de liberarse de ellas e incluso llegar a perdonar a sus agresores, y no tanto por ellos como por nosotros mismos. Vivir con el dolor de una agresión de difícil comprensión, como es el abuso por un familiar en la infancia no es fácil, te convierte en rehén de tu pasado. Y, por lo que sabemos, la vida no trata de esto, sino de todo lo contrario, pase lo que pase aprender y nunca renunciar a la paz, la felicidad interna, e inevitablemente para llegar ahí antes hay que pasar por el perdón, cada uno a su manera.

Fuente: https://naturalrevista.com/entrevista-a-rianne-orantes/
Autora: Rianne Orantes ha cursado estudios de reflexoterapeuta y es graduada en Naturopatía. En sus terapias hace uso de ambos conocimientos, combinando la reflexología podal y facial con la naturopatía y la sicoanalogía (origen emocional de los problemas de salud).
Ahora ha dado un paso más en su carrera publicando la guía denominada «Tú puedesdecir ¡No!» con la que pretende concienciar a la sociedad -tanto niños como adultos- de que hay que detectar cuándo se producen abusos sexuales en la infancia y que, a su vez, es posible superar las secuelas que éstos acarrean.
Nota: Como Practitioner floral, estoy capacitada para tratar las secuelas emocionales del abuso con Esencias Florales; dispongo además de herramientas de las Terapias de Avanzada para reprocesamiento de Traumas, como las TIC® (Técnicas de Integración Cerebral) y EFT (Emotional Freedom Technique).

miércoles, 5 de julio de 2017

"Si quieres algo, Suéñalo"


Si quieres conseguir algo, primero suéñalo. Así lo recomendaba uno de los grandes psiquiatras del siglo XX, Viktor Frankl. 
Durante la II Guerra Mundial, estuvo prisionero en campos de exterminio. Cuando se sentía muy hundido utilizaba una técnica: se veía a sí mismo dando una conferencia en una sala bien iluminada y cómoda frente a un atento auditorio, que escuchaba sus reflexiones. De este modo, Frankl estaba definiendo cómo le gustaría verse en unos años, se distanciaba de su amarga situación y se sentía más aliviado. Como decía el psiquiatra: “el prisionero que perdía la fe en el futuro -en su futuro- estaba condenado”. 
La explicación, volvemos a encontrarla en la ciencia.

Científicos de la Universidad de Northwestern en Chicago han descubierto que lo que imaginamos se superpone a aquello que realmente hemos vivido, lo que hace que nuestro cerebro no sea capaz de diferenciar entre lo que ha vivido y lo que ha imaginado. Dicho estudio, publicado por la revista Psychological Science, levantó un debate interesante en la comunidad científica entre partidarios y detractores, que todavía sigue abierto. 

Independientemente de ello, parece ser que la visualización tiene un poder que muchos desconocen pero que los deportistas de élite dominan a la maravilla. De hecho, los especialistas en tiro con arco aseguran que visualizar tan solo 10 minutos puede ser tan efectivo como 100 flechas tiradas, igual sucede con los motoristas de élite e incluso con los pilotos de fórmula uno. Su entrenamiento visual consiste en proyectar con su imaginación determinados hechos que más tarde tomarán cuerpo en la competición real. 
Si lo trasladas a tu vida privada, cuando quieres lograr algo, conviene primero soñarlo, en especial cuando se están atravesando momentos difíciles. 
Imagina cómo serías en un nuevo trabajo, con una nueva pareja, en un nuevo proyecto o cambiando de forma de ser. 
Soñar es el primer paso para alcanzarlo.
Hay que ser ambiciosos con los sueños y, luego, tener la capacidad para gestionar la frustración (o las sorpresas), porque la vida se encarga de ponernos a cada uno en nuestro sitio. El objetivo de soñar no es marcar objetivos imposibles, sino definir rutas de navegación. Si no tienes una visión personal, es como si estuvieras en medio del océano sin mapa ni rumbo o, lo que es peor, que formes parte de la visión de otro. Si no tienes tu propio sueño, puedes formar parte del de otro. Y lo mejor es tomar conciencia de ello antes de despertar un día y percatarse de todo el tiempo perdido. 
Por eso, primero sueña y luego ponte manos a la obra. Del sueño no se vive, pero a veces es un buen pulmón para seguir adelante.

"Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, 
es allí donde debería estar. 
Ahora debes construir los cimientos debajo de él"
George Bernard Shaw, escritor irlandés.

Los cuatro pasos básicos para una eficaz Visualización Creativa

Decida su objetivo 
Decida algo que desearía tener, algo en lo que le gustaría trabajar o algo que le apetecería realizar o crear. Puede situar su objetivo a cualquier nivel: un empleo, una casa, una relación, un cambio en su personalidad, un aumento de prosperidad, un estado mental más feliz, mejor salud, belleza, un mejor estado físico o cualquier otra cosa. 
Al principio, elija objetivos en los que le sea bastante fácil creer, cuya realización considere usted posible en un futuro inmediato. De este modo no tendrá en sí mismo demasiadas resistencias negativas y podrá potenciar su sensación de éxito en el proceso de aprendizaje de la visualización creativa. Luego, cuando tenga más práctica, podrá ir planteándose objetivos más problemáticos y difíciles.
Cree una imagen o idea clara 
Cree una idea o imagen mental del objeto o situación exactamente como lo desea. Debe pensar en ello en presente, como si ya existiese lo que usted quiere que exista. Imagínese en esa situación tal como la desea e incluya tantos detalles como pueda. También puede representar una imagen física real de esa circunstancia haciendo un «mapa del tesoro».
Se trata de un paso opcional, que no es imprescindible pero que a veces es útil (¡y divertido!).
Concéntrese a menudo en ello 
Evoque con frecuencia su idea o imagen mental, tanto en los momentos de tranquila meditación como espontáneamente, cada vez que le surja la idea a lo largo del día. De este modo, se convertirá en parte integrante de su vida; se le hará más real y la proyectará de una manera más fructífera. Concéntrese en ello claramente, pero de un modo despreocupado y sereno. Es muy importante no sentirse envuelto en un forcejeo demasiado violento para conseguirlo ni dedicarle demasiada energía, porque esto perjudica más que ayuda. 
Transmítale energía positiva 
Al concentrarse en su objetivo, piense en él de un modo positivo y animoso. Hágase rotundas afirmaciones positivas: que existe, que ya lo ha conseguido o que lo va a conseguir. Véase a sí mismo en el momento de recibirlo o lograrlo. Mientras hace estas afirmaciones deseche cualquier duda o desconfianza que pueda albergar, por lo menos en ese momento, y habitúese a cultivar el sentimiento de que lo que desea es real y posible. Prosiga avanzando en ese proceso hasta que logre su objetivo o hasta que deje de desearlo. Recuerde que a menudo los objetivos cambian antes de haberse conseguido, hecho que es connatural al proceso humano de cambio y desarrollo; por lo tanto, no trate de prolongarlo más allá de sus energías. Si usted pierde interés, puede significar que ha llegado el momento de reconsiderar sus deseos. 
Si uno de sus objetivos cambia, asegúrese de que realmente es así. Vea claro en su mente que ya no se concentra en su anterior meta. Dé por concluido el ciclo de ese objetivo y empiece uno nuevo. Esto le ayudará a evitar la confusión o sentirse como si hubiese «fracasado», cuando lo que sucede es que, simplemente, ha cambiado. 
Cuando logre un objetivo, asegúrese de tener el convencimiento consciente de que ha sido verdaderamente conseguido. Con frecuencia logramos cosas que hemos estado deseando y visualizando sin apenas advertir nuestro éxito. Por lo tanto, felicítese por ello y no deje de darle las gracias al universo por haber hecho realidad sus deseos. 

La Visualización Creativa sólo funciona para el bien 
No tema que el poder de la visualización creativa pueda ser utilizado para el mal. La visualización creativa es un medio para desbloquear las barreras que nosotros mismos le hemos puesto al curso del universo, que es armonioso, amable y pródigo por naturaleza. Sólo es verdaderamente eficaz cuando se utiliza de acuerdo con nuestros objetivos y propósitos más elevados, para el mayor bien de todos los seres. Si alguien quisiera utilizar esta poderosa técnica con intención de hacer daño o destruir, no haría más que demostrar su ignorancia de las leyes del karma. Es el mismo principio básico que rige la ley de la radiación y de la atracción: «se recoge lo que se siembra»; todo lo que intentemos crear para los demás revierte siempre en nosotros como un bumerán. Y esto es válido igualmente tanto para los actos amorosos, solidarios y saludables como para los negativos y destructores. Por lo tanto, cuanto más utilicemos la visualización creativa para amar y servir a los demás así como para nuestros fines más elevados, más amor, felicidad y éxito revertirá en nosotros. Aunque sólo sea para concienciarse de que tiene siempre presente este concepto, le vendrá bien añadir la frase siguiente cada vez que realice un proceso de visualización creativa: 
Esto, o algo mejor, 
se manifiesta ahora ante mí 
de un modo totalmente satisfactorio y armonioso 
para mayor bien de todos a quienes afecta. 
Así, por ejemplo, si usted está visualizando un ascenso en su trabajo, no imagine que despiden a la persona que actualmente ocupa ese puesto. Imagínela obteniendo un trabajo mejor, de manera que su deseo sea provechoso para ambos. No es necesario, sin embargo, que usted vislumbre o acierte a comprender cómo lo va a conseguir ni que trate de decidir cuál sería el mejor medio para lograrlo. No tiene más que asumir que va a producirse para bien de todos y dejar que la inteligencia universal se ocupe de los detalles. 

Fuentes: https://elpais.com/elpais/2014/09/17/laboratorio_de_felicidad/
1410946485_141094.html
Libro "Visualización Creativa", extracto de la primera parte. De Shakti Gawain 

lunes, 3 de julio de 2017

"Más Allá del McMindfulness"


De repente, la meditación mindfulness se ha convertido en un fenómeno de masas, abriéndose camino hacia escuelas, empresas, prisiones y agencias del gobiernos incluyendo el ejército americano. Millones de personas están recibiendo beneficios tangibles de su práctica de mindfulness: menos estrés, mejor concentración, quizá un poco más de empatía. No es necesario decir que esto es un gran avance que debe ser bienvenido, pero que tiene una sombra.
La revolución del mindfulness parece ofrecer una panacea universal para resolver casi todas las áreas de las preocupaciones diarias. 

Libros recientes sobre el tema incluyen: Padres mindfulness, comer (de forma) mindfulness, política mindfulness, terapia mindfulness, liderazgo mindfulness, una nación mindfulness, recuperación mindfulness, el poder del aprendizaje mindfulness, el cerebro mindfulness, el camino del mindfulness a través de la depresión, el camino del mindfulness hacia la autocompasión. 
Casi diariamente, los medios citan estudios científicos que informan los numerosos beneficios para la salud de la meditación mindfulness y cómo una práctica sencilla puede producir cambios neurológicos en el cerebro.
La popularidad creciente del movimiento mindfulness también se ha convertido en una lucrativa industria artesanal. Los consultores promueven la formación en mindfulness prometiendo que mejorará la eficiencia laboral, reducirán el ausentismo e incrementarán las habilidades sociales cruciales para el éxito laboral. Algunos incluso afirman que la formación mindfulness pueden actuar como una “tecnología disruptiva”, reformando incluso las compañías más disfuncionales en organizaciones más amables, compasivas y sostenibles. Hasta el momento, no obstante, no se han publicado estudios empíricos que sostengan dichas afirmaciones.

En sus esfuerzos de promoción, los partidarios de la formación mindfulness habitualmente incluyen en el prólogo que sus programas están “inspirados en el budismo“. Hay un cierto caché a la hora de decir a los neófitos que el mindfulness es un legado del budismo, una tradición famosa por su antigüedad y sus métodos de meditación probados. Pero, al mismo tiempo, los consultores a menudo aseguran a sus patrocinadores corporativos que su particular marca de mindfulness ha retirado todos los lazos y afiliaciones con los orígenes budistas.

Desligar el mindfulness de su contexto ético y religioso del budismo es un movimiento comprensible para hacer dicha formación como un producto viable en el mercado. Pero la urgencia para secularizar y acomodar el mindfulness a una técnica de mercado puede llevar a una desafortunada desnaturalización de esta antigua práctica, cuyo objetivo es mucho más que aliviar una jaqueca, reducir la presión sanguínea o ayudar a los directivos a estar más centrados y ser más productivos.
Generar una técnica más simplificada y secularizada (lo que algunos críticos empiezan a llamar “McMindfulness“) puede volverla más apetecible al mundo empresarial, pero esta descontextualización del mindfulness de su propósito original de liberación y transmisión de ética social tiene algo de “negocio fáustico“. 
En lugar de aplicar mindfulness como una forma de despertar a personas y organizaciones de las malsanas raíces de la avaricia, aversión y la ignorancia, habitualmente se moderniza hacia técnicas banales, terapéuticas y de auto-ayuda que en verdad refuerzan esas raíces.
La mayor parte de las opiniones científicas y populares que circulan por los medios han retratado el mindfulness en términos de reducción de estrés y mejora de la atención. Los beneficios de estas habilidades son una herencia sine qua non del mindfulness y es su mayor atractivo para las empresas actuales. Pero el mindfulness, entendido y practicado dentro de la tradición budista, no es meramente una técnica éticamente neutra para reducir el estres y aumentar la concentración. 
En su lugar, el mindfulness es una cualidad distintiva de la atención que depende y se ve influida por muchos otros factores: la naturaleza de nuestros pensamientos, acciones y palabras, nuestra forma de ganarnos la vida y nuestros esfuerzos para evitar comportamientos poco saludables y desarrollar otros comportamientos que propicien acciones sabias, armonía social y compasión.
Los budistas diferencian entre el mindfulness correcto (samma sati) y mindfulness incorrecto (miccha sati). 
La distinción no es moral; la cuestión es si la calidad de la consciencia se caracteriza por tener las intenciones saludables y cualidades mentales positivas que lleven a la prosperidad y al bienestar a los demás y a uno mismo.
De acuerdo con el Canon Pali (las primeras enseñanzas registradas del Buda), incluso una persona que cometa un crimen premeditado y cruel puede estar practicando mindfulness, el mindfulness incorrecto. 
Claramente, la atención “mindful” y la concentración de un terrorista, un francotirador o un criminal de guante blanco no es la misma cualidad de mindfulness que el Dalai Lama y otros adeptos del budismo han desarrollado. El Mindfulness Correcto está guiado por intenciones y motivaciones que se basan en la contención, estados mentales correctos y conductas éticas, objetivos que incluyen pero superan la reducción del estrés y el incremento de la concentración.
Otro malentendido común es que la meditación mindfulness es un asunto privado e interno. A menudo se comercializa el mindfulness como un método para la autorrealización personal, como una forma de aplazar los problemas y tribulaciones del sofocante mundo laboral. Dicha orientación individualista y consumista hacia la práctica de mindfulness puede ser efectiva para la autoconservación y el desarrollo personal, pero es esencialmente inútil para mitigar las causas del sufrimiento colectivo y empresarial.
Cuando la práctica del mindfulness se paquetiza de esta forma, la interconexión de los motivos personales se pierde. Hay una disociación entre la transformación personal de cada uno y el tipo de transformación social y organizacional que tiene en cuenta las causas y condiciones del sufrimiento en un entorno más amplio. Esta colonización del mindfulness también tiene un efecto de instrumentalización, reorientando la práctica hacia las necesidades del mercado en lugar de una reflexión crítica de las causas de nuestro sufrimiento colectivo o “dukkha social“.
El Buda enfatizó que sus enseñanzas trataban sobre la comprensión y cesación de dukkha (sufrimiento en el sentido más amplio). Así pues, ¿qué ocurre con el dukkha generado por cómo funcionan las instituciones?
Muchos defensores del mundo empresarial argumentan que el cambio transformador comienza en uno mismo. Si la mente de cada uno pudiera estar más centrada y en paz, entonces la transformación social y empresarial vendría después. El problema con esta formulación es que las tres motivaciones que el budismo señala (avaricia, odio e ignorancia) hoy por hoy no están confinadas a las mentes individuales sino que se han institucionalizado en fuerzas más allá del control personal.
Hasta el momento actual, el movimiento del mindfulness ha evitado cualquier consideración seria de por qué el estrés es tan generalizado en las modernas instituciones empresariales. En su lugar, las empresas se han subido a la moda del mindfulness porque desplaza, de manera muy conveniente, la carga de la responsabilidad al individuo: el estrés se encuadra dentro de un problema personal y el mindfulness se ofrece como la medicina correcta que ayuda al empleado a trabajar de manera más calmada y eficiente dentro de un entorno tóxico. 
Envuelto en un aura de cuidado y humanidad, el mindfulness se pone de moda como una válvula de escape, una manera de liberar la tensión, una técnica para afrontar y adaptarse al estrés del mundo laboral.
El resultado es una versión atomizada y altamente privatizada de la práctica de mindfulness, que se ha confinado en lo que Jeremy Carrette y Richard King (en su libro “Vendiendo Espiritualidad; la conquista silenciosa de la religión“) describen como una orientación acomodaticia. La formación en Mindfulness resulta atractiva porque es un método de moda para suavizar el disconfort de los empleados, promoviendo una aceptación tácita del status quo y un instrumento para mantener la atención centrada en los objetivos empresariales.
En muchos aspectos, la formación del mindfulness en las empresas (con su promesa de que empleados más calmados y menos estresados serán más productivos) tiene muchas similitudes con el movimiento, actualmente desacreditado, de las “relaciones humanas” , populares en las décadas de 1950 y 1960. Esos programas de formación fueron criticados por su uso manipulador de las técnicas de asesoramiento como las de “escucha activa”, establecidas como un método de pacificar a los empleados haciéndoles sentir que se oían sus preocupaciones aunque las condiciones laborales permanecían inalteradas. Esos métodos terminaron siendo conocidos como “Cow psychology” porque las vacas (Cow en inglés) dóciles producen más leche.
Bhikkhu Bodhi, un monje budista occidental ha advertido: “Ausentes de critica social aguda, las prácticas budistas pueden ser fácilmente utilizadas para justificar y estabilizar el estatus quo, convirtiéndose en un refuerzo del capitalismo consumista“. Desafortunadamente, un punto de vista del mindfulness más ético y socialmente responsable se percibe hoy como una preocupación secundaria, o como una politización innecesaria del viaje personal de auto-realización.
Uno tiene la esperanza de que el movimiento del mindfulness no siga el camino habitual de la mayoría de modas empresariales -entusiasmo desenfrenado, aceptación sin crítica del status quo y desilusión final-. 
Para convertirse en una fuerza genuina para la transformación positiva personal y social, debe reclamar un marco ético y aspirar a propósitos más nobles que tengan en cuenta el bienestar de todos los seres vivos.

Autores: Ron Purser y David Loy
Fuente: http://psicoyogahoy.blogspot.cl/2014/07/mas-alla-del-mcmindfulness-ron-purser-y.html


domingo, 2 de julio de 2017

"Tratar de Estar Mejor"



Cuenta esa vieja historia
Que a pesar de todo algunas cosas quedan
Los momentos vividos
Recuerdos que van a quedar
En lo profundo del alma
Nada puede hacerte olvidar
Que anduvimos el mismo camino
Y las cosas que hicimos
Fue porque quisimos estar
De nuevo en este lugar...
A pesar de los errores
A pesar de los defectos y virtudes
Guardo en mi los mejores
Momentos que van a quedar
En lo profundo del alma
Deja todo y no lo pienses más
No se puede olvidar lo vivido
Y tus seres queridos
Te extrañan cuando ya no estás
No quieren llorarte
Tantas veces
tuvimos que estar separados
Y sentir que a pesar de la distancia
Sentimos lo mismo en cualquier momento
Nada puede hacerte olvidar
Que anduvimos el mismo camino
Y las cosas que hicimos fue porque quisimos estar
De nuevo en este lugar
No te compliques más
Siempre hay una razón
Tratar de revivir
Tratar de estar mejor
Tratar de estar mejor

sábado, 1 de julio de 2017

"Anticipación Emocional: Ejercitarla usando la corteza prefrontal"


Las emociones están reguladas por las áreas más antiguas de nuestro cerebro. Son un sistema de guía para que nuestro organismo se aproxime o evite los estímulos del mundo exterior. Es una de las zonas que compartimos con todos los mamíferos.
Junto a los instintos, las emociones forman parte de nuestro sistema más primitivo: el sistema instintivo emocional.
Este tiene como función básica la supervivencia de la especie humana y dos tipos de reacciones simples: la fuga de todo estímulo doloroso y el acercamiento a todo lo plancentero.

Podríamos definir a las emociones como predisposiciones innatas para la acción, dado que tienden a ponernos en movimiento. Este es un concepto multidimensional que incluye tres etapas:

  •        reacción física -taquicardía, palpitación, etc.- o fisiológica;
  •        reacción conductual o expresiva (rostro) y
  •         componente subjetivo o cognitivo (sentimiento).


Podemos caracterizar a las emociones por su precariedad para permanecer en el tiempo. Son momentáneas, coyunturales y están relacionadas con un estímulo sensorial. Nos aportan información muy valiosa. Incluso si logramos distinguirlas nos servirán de guía para tomar mejores decisiones.
Los seres humanos tomamos decisiones emocionales
que tratamos de justificar racionalmente.

Las emociones están relacionadas con nuestras acciones o comportamientos. Esto significa que si se logra estabilidad emocional se obtendrán actitudes y comportamientos más equilibrados. Por el contrario, no gestionarlas adecuadamente produce comportamientos oscilantes como una montaña rusa, caracterizados por la irregularidad en la conducta.
Por esta razón, podemos decir que nuestras emociones pronostican nuestros comportamientos: sin ellas no hay inteligencia que valga, además de que no podremos tomar ninguna decisión que sea exclusivamente lógica.

Técnica sin emoción
La técnica cumple un papel protagónico dentro de las dimensiones del rendimiento. Sin conocimientos y habilidades no se puede cumplir ningún rol o función. Es decir, para ejercer una actividad u oficio el punto de partida es tener un dominio técnico inicial que luego se debe ir entrenando, puliendo, profundizando y planificando. Sin técnica no hay rol posible, pero sin emoción no hay garantía de rendimiento.
Desde el punto de vista del liderazgo, podríamos expresar que gestionando exclusivamente la técnica de mis empleados seré jefe; pero al administrar su técnica y sus emociones me convertiré en un líder que potenciará el rendimiento de su gente. Esto significa que una adecuada gestión emocional representa una especie de palanca para el rendimiento sustentable.

Anticipación emocional
Con mucha simpleza y contundencia el Dr. Carlos Logatt Grabner, presidente de Asociación Educar para el Desarrollo Humano, nos explica que nuestro cerebro es, metaforicamente hablando, como una Ferrari con frenos de un Ford T; donde el sistema instintivo emocional simboliza la velocidad de reacción de la Ferrari y el sistema de la corteza prefrontal los frenos del Ford T.
Esto significa que la Ferrari encarna nuestro sistema instintivo emocional, el cual comienza a actuar, según algunos científicos, aproximadamente 125 milisegundos (medio parpadedo) después de la aparición de un estímulo o información provenientes del mundo exterior. Por su parte, la corteza prefrontal tarda unos 500 milisegundos (medio segundo) en tomar conciencia de lo que está sucediendo. Es decir, nuestro cerebro pensante o reflexivo -que intenta poner muchas veces paños fríos a las situaciones- siempre corre desde atrás. Si trazamos una analogía con el automovilismo, la emoción larga en la pole position (primera ubicación) mientras la razón la persigue desde atrás.

La forma de modelar y gestionar nuestras emociones e instintos es entrenando nuestra corteza prefrontal para inhibir conductas automáticas y optimizar el autocontrol.
Teniendo en cuenta que poseemos un auto lento (racional) y un auto rápido (emocional), debemos encontrar una forma de que el sistema lento pueda combatir o achicar esa diferencia de velocidad para modular nuestras emociones y reacciones.

Una técnica muy efectiva para acortar estas distancias es la anticipación emocional. Esto representa visualizar e imaginar comportamientos o eventos futuros trayéndolos al presente. Esta herramienta es muy útil a la hora de gestionar, por ejemplo, la emoción más antigua que es el miedo y un derivado que puede ser la ansiedad, tan comunes en nuestros tiempos.
Anticiparnos sería estacionar el auto lento delante del rápido o intentar que llegue primero a la línea de largada.
El miedo puede definirse como la diferencia entre una amenaza externa y los recursos disponibles para hacerle frente. Por su parte, la ansiedad puede ser vista como una preocupación por un evento futuro que pueda ser real o imaginario. En este caso, el miedo y la ansiedad nos transportan al futuro y una forma de administrarlo es imaginando y representando ese escenario probable en el presente.

Para el cerebro es un sedativo separar lo real de lo imaginario. Un evento futuro real es, por ejemplo, la fecha de un examen, un próximo partido o un turno con el médico. Para realizar una efectiva anticipación emocional o ejercicio de visualización, deberemos, en primer lugar, alejar justamente lo real de lo imaginario.
Elaborada esta distinción, proyectaremos el escenario teniendo en cuenta días, horarios, lugares, motivos, personas, posibles situaciones y reacciones. Es decir, el entrenamiento (preparación) emocional para gestionar el miedo y la ansiedad consiste en poder imaginar esa situación futura en el momento actual.

En el caso de un examen final, podemos prepararnos pensando en el tema que rendiremos; dedicándole tiempo de estudio; trabajando las fortalezas y las áreas que se deban mejorar; previendo el lugar o ambiente en el que se realizará el examen; estudiando quién será el profesor (imaginar su rostro, cuál será mi vestimenta elegida, los colores, el ambiente y el lenguaje no verbal apropiado); eligiendo las palabras de apertura y qué otras personas estarán presentes; el horario; el almuerzo o cena previa; el contexto; la organización de los tiempos y agenda hasta la fecha del examen, etc.
La perseverancia para entrenar, ejecutando este ejercicio diariamente o varias veces a la semana, en un lugar apropiado, utilizando técnicas de relajación y respiración, con un registro corporal de cómo evoluciona el nivel de miedo o ansiedad cada vez que práctico, nos permitirá ir mermando los niveles de miedo y/o ansiedad para cuando llegue el momento, en este caso, del examen final.

Experimentar este ejercicio implica hacer uso de la corteza prefrontal para anticipar futuras emociones. El resultado debiera disminuir los niveles de miedo y ansiedad a un lugar donde podamos desenvolvernos efectivamente. Esto no implica eliminarlos, porque sino estaríamos en un estado de relajación y fuera de foco. Hablamos de gestionar y modular a niveles óptimos para generar una acción efectiva.
Al detectar nuestras preocupaciones y emociones las transformaremos en sentimientos, dado que les estamos poniendo un marco de consciencia, lo que forma parte de una buena gestión emocional a través de la técnica de anticipación.

Fuente: http://asociacioneducar.com/anticipacion-emocional

Autor: Carlos A. Sosa. Consultor de Empresas. Máster en Administración de Empresas. Especialista en RRHH y Dirección de Negocios. Coach Ontológico.