miércoles, 1 de marzo de 2017

“Todo Pensamiento está sustentado por un Sentimiento y éste por una Emoción”



Nos pasamos la mitad de la vida aprendiendo para luego desaprender lo aprendido. Cargamos con múltiple información genética y con las consecuencias de experiencias de vida que ni siquiera hemos vivido.


¿En qué punto diría usted que el ser humano es libre? 

Decir exactamente en que punto el ser humano es libre, es realmente complicado. El ser humano vive como hipnotizado por sus programas inconscientes que provienen de sus ancestros, cuando se halla dentro del útero materno, de las creencias familiares como la religión, los tabús, etc. 
Nuestro libre albedrío está seriamente cuestionado cuando te das cuenta de que nuestros actos están muy mediatizados por todo ello; sino es así crees que eliges libremente. Es evidente que tenemos, una parte no contaminada—pienso que muy pequeña, pero suficiente—que nos permite en un momento determinado de nuestras vidas tomar conciencia de que quizás, todo lo que nos ocurre tiene que ver con algo de lo que no somos conscientes.

Términos como ser consciente o tener conciencia, incluso hablar de la diferencia de los mismos, creo que necesitan un bagaje intelectual previo para ser entendidos.  
¿Qué es la bioneuroemoción?

Este es un problema de la lengua española, porque en inglés está muy bien diferenciado. Conciencia (consciousness) y Consciencia (awareness), la primera nos permite experimentar los acontecimientos de la mente y la segunda, que es más abarcante, nos permite experimentar a la primera. Dicho de otra manera:
“La conciencia misma es experimentada en el campo de energía infinito llamado consciencia (awareness* ). Debido a esta consciencia (awareness) sabemos que existe la conciencia (consciousness). Debido a la conciencia (consciousness) sabemos lo que está ocurriendo en la mente. Debido a la mente sabemos aquello de lo que los sentidos nos están informando con respecto al cuerpo”.
Otros autores y científicos diferencian muy bien a ambas, tal es el caso de David Bohm. Yo me he visto en la necesidad de diferenciarlas, por una simple razón: todos sabemos que tenemos conciencia y me pregunto, ¿cuál es el soporte de ésta?, la respuesta es la Consciencia. El Dr. David R Hawkins las diferencia de forma igual. Cuando leí su libro, Curación y Recuperación del cual hice el prólogo no hace mucho, me alegré ver que ambos lo tuviésemos igual de claro.
Mi definición preferida de BNE es: “Un método humanista que nos permite tomar conciencia de los programas inconscientes que condicionan nuestras vidas”.

¿En qué medida un pensamiento tiene relación biológica con un síntoma o una enfermedad?

Todo pensamiento está sustentado por un sentimiento y éste por una emoción. Y todos ellos se expresan en nuestra biología. 
El Dr. Antonio Damasio en su libro El error de Descartes, explica perfectamente la relación y su diferenciación de los sentimientos y las emociones con la biología; siendo su soporte el sistema límbico. Además al igual que nosotros en BNE, diferencia entre emociones secundarias y primarias dando una explicación Biológica.

En su libro “El arte de desaprender” habla de la herencia que recibimos a través del inconsciente colectivo y que pasa al inconsciente familiar, provocando en muchos casos problemas importantes.  ¿Desaprender no sería una etapa obligatoria en la vida?


Para mí es fundamental desaprender, que quiere decir tomar conciencia de todo estos programas. Mi experiencia clínica y por supuesto personal, así lo corrobora. Al hacer Conscientes tus programas inconscientes, amplias tu Conciencia. De alguna forma estas más despierto y esto te permite alcanzar un nivel de libertad que antes no tenías. Este es uno de los objetivos principales de la BNE. Te liberas de juicios, de creencias, de tabús, de prejuicios, conectas con tu Ser y tomas decisiones libres de culpabilidad y de victimismo. Esto es libertad.

Hablando con el Dr. Joe Dispenza, decía que la preocupación es una adicción, que de las infinitas posibilidades que ofrece la física cuántica estamos escogiendo el peor resultado. Lo cuántico está de moda, “eres lo que crees” .
¿Tenemos la capacidad real de elegir las experiencias en nuestra vida? ¿no se está convirtiendo todo en un acto de fe?

Yo siempre digo lo siguiente: Cada instante de tu vida, repito, cada instante es un momento de creación, pues la decisión del cómo lo quieres vivir determina el siguiente instante y todos ellos marcan una dirección espacio/temporal. 
Demuestro diariamente en mis consulta grupales, que me basta una escena con su escenario para poder ver que programas se están manifestando allí y donde buscarlos en sus ancestros. Esto lo puedo hacer así gracias a la física cuántica, al modelo holográfico. Todo se repite una y otra vez en diferentes escenarios, hasta que tomamos conciencia y así poderlos trascender.

Mi cerebro no se puede cambiar a sí mismo y mi mente no puede cambiar al cerebro porque creo que es un producto del cerebro. Así que debe existir algo que está operando en el cerebro para que cambie mi forma de pensar ¿no cree?

La mente no es un producto del cerebro, la materia no puede crear lo intangible, es la Consciencia a través de la Conciencia que crea la vida y todo lo que de ella se deriva. Esto lo explica muy bien el Dr. Robert Lanza en su libro Biocentrismo. El nos habla de la Conciencia—no diferencia entre Consciencia y Conciencia–ésta es la que nos permite cambiar la estructura neurológica del cerebro gracias al cambio de percepción, al cambio en mi mente. Este es nuestro trabajo en BNE, darnos cuenta de que mi percepción determina mi realidad, y si la cambio mediante esta apertura de conciencia, cambian mis emociones y mis sentimientos, y, lo que pensaba que era una cosa, ahora resulta que es otra. Para que esta nueva conexión neuronal llegue a buen puerto, es necesario un periodo de aislamiento, de silencio y quietud mental (periodo de convalecencia), para que la persona esté conectada consigo misma y sepa lo que tiene que hacer. La decisión será la adecuada cuando la persona este en un estado de paz mental.

 Según sus teorías ¿la felicidad se aprende?

La felicidad es un estado natural del ser humano. No lo vivimos así porque estamos secuestrados, hipnotizados, por un sistema de creencias complejo que condiciona nuestras vidas, y las experimentamos con dolor y sufrimiento. Despertar implica desaprender, para que se manifieste en nuestras vidas esta esencia, llamada felicidad, que es nuestro patrimonio Esencial.

Una entrevista de 
Ana Quintana a Enric Corbera
Fuente: http://www.dehumano.com/enric-corbera/

"Cría niños sin límites, y te sacarán los ojos”

Cuando te encuentras ante el momento de educar a tus hijos, te surgen muchas dudas, sobre todo, cuando se trata de marcar los límites. Puede pasar que tengas dudas y sientas que no eres un buen padre o madre cuando tomas ciertas decisiones para establecer tus normas. Algunas de las preguntas que te puedes hacer son aquellas del tipo: ¿Lo estoy haciendo bien? ¿He tomado la decisión correcta? ¿Por qué siento que mi decisión no es la correcta?

¿Qué es y no es un límite?

Muchos padres ven los límites como algo negativo porque piensan que al ponerlos, no tienen en cuenta la opinión de sus hijos, pero la palabra límite no es sino enseñarlos. Poner límites no significa que te enfades con tus hijos, sino que con ellos, lo que estás haciendo es ayudarles a que aprendan algo.
Cuando estás haciendo la dura labor de educar, más de una vez, tendrás que decir “no” a cosas que consideras que no se pueden o deben hacer, y de esta manera, enseñas al niño que, a veces, no se consiguen las cosas en el mismo instante en que lo quiere. 
Educar también significa que, ciertos comportamientos o decisiones, tendrán consecuencias que habrá que aceptar y corregir. Para que aprendan ésto, no es necesario que grites a tu hijo, simplemente, muéstrale de forma calmada y con claridad lo que quieres transmitirle y, por supuesto, evita amenazas que nunca llevarás a cabo. Es importante cumplir siempre lo que se dice frente a os niños.

Papá, ¿me compras esta golosina?

Imagina que tu hijo te pide que le compres una golosina, pero tú consideras que no es el momento de hacerlo, por lo que le dices que no la comprarás. En ese momento, tu hijo lleno de rabia, se pone a llorar y patalear. Te avergüenzas porque la gente se queda mirando, así que, para que deje de comportarse de esa manera, le compras la golosina. Tu hijo deja de llorar, y tú, puedes seguir con lo que estabas haciendo.
Con este ejemplo, lo que se quiere mostrar es que, si cedes ante la petición de tu hijo, dejará de llorar y tú, dejarás de sentir vergüenza porque todos te miran, pero el pequeño aprende que si utiliza ese mismo tipo de comportamiento cuando quiere algo, lo va a conseguir.

Patterson y su trampa del refuerzo negativo

Patterson explica muy bien lo que te mostrábamos en el ejemplo anterior y cómo para los padres es mucho más fácil ceder ante las peticiones de sus hijos. Pero, has de saber que, a largo plazo, este tipo de comportamiento se repetirá más a menudo y el problema será mucho mayor.
La trampa del refuerzo negativo de Patterson explica que cuando en situaciones como ésta los padres ceden, los dos, padres e hijos, se sienten mejor, los padres porque consiguen que los hijos se calmen y no molesten, y los hijos porque consiguen lo que quieren, pero de esta forma, hacen que aumente la probabilidad de que con el tiempo, las rabietas sean más frecuentes.
A corto plazo, se obtienen resultados positivos, pero a largo plazo, los resultados pueden llegar a ser no tan buenos ya que el niño, aprende a manipular a sus padres mediante ese tipo de rabietas y las usarán con más frecuencia. Otra consecuencia negativa, será que el comportamiento de los hijos será incontrolable, a no ser que consigan aquello que quieren.

Las consecuencias de la falta de límites

Cuando no pones límites a tus hijos, por lo general no toleran la frustración, les cuesta controlarse, y no llevan muy bien cumplir las normas; suelen manipular a los demás, y les hacen sentir mal para conseguir lo que quieren. Suelen ser impertinentes, exigen privilegios, no son constantes ni se esfuerzan, no tienen paciencia, son poco colaborativos, tienen problemas de conducta, llegando a ser agresivos e incluso pueden llegar a romper cosas.
Cuando nos encontramos ante un trastorno de la conducta (negatividad, ruptura de normas), por lo general, tenemos ante nosotros a un niño cuya educación carece de límites, y es él y no sus padres, quien manda y decide.

Si no lo educas tú, ¿quién lo hará?

Teresa Rosillo, psicóloga, contaba en una entrevista que: “los padres se han olvidado de decir a los niños que ellos son los que están al mando”. Es bastante habitual encontrar hogares en los que los niños son los que toman las decisiones y los adultos se adaptan a ellos y sus caprichos.
No debes olvidar que, una de las funciones principales como padre, es educar para que tus hijos puedan autorregularse, pero, para ello, antes tiene que haber alguien que ponga reglas desde fuera: los padres. 
Esto implica que hay que enseñarles lo que es o no correcto, a aceptar cuando se les dice que no a algo, a ser pacientes y esperar y, enseñarles lo que es la frustración y cómo dominar esa sensación.
Educar a un niño no es nada fácil, pero como padre, eres tú quien tiene que asumir ese trabajo.

Fuente: https://ortografialit.blogspot.cl/2017/11/cria-ninos-sin-limites-y-te-sacaran-los_13.html

martes, 28 de febrero de 2017

"Transformar la Ira en Calma Interior"



Claves para recuperar tu equilibrio emocional

Todos conocemos la ira. Todos buscamos la paz interior. Y a muchos de nosotros nos resulta difícil perdonar, sobre todo cuando el que nos ha hecho daño es una persona muy próxima e íntima. La ira destruye, la paz devuelve la armonía y el perdón cura: éste es el viaje que todos podemos aprender a hacer. Pero antes hemos de comprender las verdaderas causas de nuestra ira, el verdadero origen de nuestra paz interior y la forma iluminada de perdonar.

El autor del libro, yendo más allá de los conceptos psicológicos habituales y de las técnicas superficiales, revela, en primer lugar, la profunda "perspectiva espiritual" de la ira como una "emoción incendiaria", y en segundo lugar, el mejor remedio para eliminarla.

Capítulo 1:
“Por qué la ira siempre es destructiva” (Extracto)

¡La ira es una alteración de tu paz interior que tú mismo has creado! 
Si dejas de intentar controlar a los demás y las situaciones y aceptas tanto a las personas como el mundo tal como son a cada instante, nunca se te volverá a nublar la mente de rabia. Puede ser así de sencillo (¡y para algunos lo es!). Mientras tanto, la mayoría de nosotros hemos aprendido y cultivado el profundo hábito de enojarnos, o sea que quizá ya sea hora de aprender a afrontarlo cuando surja. Los siguientes cinco pasos te irán ayudando, a su debido momento, a abandonar este hábito y a tener una mayor comprensión mientras los vas dando. 

La autoconciencia
Al aprender a ser más consciente de ti mismo, empezarás a advertir la ira en sus primeras etapas, es decir, la irritación es el primer signo de que tu conciencia está agitada. Cuando la irritación empiece a aparecer, observa esta sensación y luego...

El reconocimiento
Recuerda que eres totalmente responsable de la creación de tu irritación. Nunca la ha creado otra persona o una determinada situación. ¡Ten cuidado y no te apuntes con tu propia pistola ni te irrites por haberte irritado!

La aceptación
No rechaces la irritación. Acepta su presencia. Si intentas resistirte a ella, sólo se volverá más fuerte y querrás reprimirla. Habla con ella, sonríele y dale un abrazo. «¡Hola ira, ya has vuelto!» Pero no la alimentes.

El distanciamiento
Al conversar con tu irritación/ira ya has dado el cuarto paso, que consiste en distanciarte de ella y observar la emoción. Recuerda que tú no eres tus emociones. Todas las emociones desaparecen al observarlas. Tú eres su creador y ellas son tu creación. El creador no es la creación. No te identifiques con la emoción. No te apegues a ella y obsérvala.

La sintonización
El lugar más tranquilo de un huracán es el ojo del mismo, al igual que ocurre con el huracán de las emociones. El lugar más tranquilo es el centro, el núcleo de tu conciencia. Si aprendes a ir allí, siempre encontrarás paz y fuerza interior. El método para sintonizar o «conectar» con el centro de tu ser es el más antiguo del mundo. Se trata de la meditación. Aprende a meditar. La meditación no es una técnica, sino más bien el proceso de expandir la conciencia.

Del libro: "Transformar la ira en calma interior". Claves para recuperar tu equilibrio emocional.
Autor: Mike George
Fuente: http://www.brahmakumaris.es/publicaciones/libros/24-esperanza-e-inspiracion/66-transformar-la-ira-en-calma-interior-claves-para-recuperar-tu-equilibrio-emocional

"Amar a un Ser Humano", Andrea Weitzner



Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incómoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.


La Autora: Andrea Weitzner es una escritora, conferencista y activista mexicana.

martes, 21 de febrero de 2017

"Niños muy sensibles. Más allá de las clasificaciones de Indigo o Cristal"


A partir de la década del 80 se dice que comenzaron a nacer niños especiales, espectaculares. Que vienen a ayudar a la transformación social, educativa, familiar y espiritual de todas las personas sin distinción de clase, raza o nacionalidad. 
Los primeros que se conocieron fueron los niños índigos, caracterizados como autosuficientes, cuestionadores de la autoridad, hábiles, rápidos y con intereses precoces de orden intelectual y/o espiritual. 
Además, se les ha etiquetado como “niños problema”, según declaran en la agrupación Niños Indigo Chile. 
A esta ola de nuevos seres, el año 2001 le siguieron los niños de vibración cristal. Steven Rother (propietario de www.planetlightworker.com) llama a estos niños los “pacificadores”, mientras que a los índigos se les ha llamado los “rompedores de sistemas”.

“Los niños índigo fueron llamados así por su distintivo color de vida en el aura, el índigo. Siendo índigo el color del tercer ojo o del chakra del entrecejo. Como tales son muy intuitivos, mentales, rápidos y se aburren fácilmente. 
Los Niños Cristal se les llama así, no por el color de su aura, sino por su alta vibración. Quizás con el tiempo se sabrá que los Cristal son más dominantes en el chakra de la corona, el spectrum de color violeta, incluso el aura blanca o trasparente”, afirma Sharyl Jackson en uno de los artículos publicados por la institución índigo nacional en su web. 
Sin embargo, estas clasificaciones más que ayudar a los niños parecen estigmatizar. 
“Los papás comienzan a buscar información y les dicen a sus hijos cómo son, de acuerdo a lo que leyeron, pero los niños no entienden nada y se siguen sintiendo extraños o raros y eso, es peor”, Cecilia Gómez, terapeuta.
Comenta que lo importante es poner atención a que los niños y niñas que están naciendo son especiales, sensibles y sabios. “Son más evolucionados, muy sensibles y tremendamente creativos e inteligentes a nivel cognitivo y emocional”, afirma. 
Por un lado, no le sirven de nada los castigos, porque saben perfectamente qué tienen o no tienen que hacer y la tendencia de la mayoría de los padres es a imponer cosas o dar órdenes, en vez de dialogar y compartir puntos de vista. 
Entonces, lo que se aconseja es guiar y acompañarlos en su proceso de crecimiento de una manera muy cercana. “Mantener conversaciones todos los días, escucharlos realmente y a la vez, ser firmes y entregarles seguridad, porque sino, se desorientan”. 
Por otra parte, la mayor dificultad que presentan es su hipersensibilidad (por ejemplo, no le gustan que les griten) y la falta de sociabilización porque les gusta y necesitan de su soledad y no aprecian los juegos tradicionales. 
Son como viejos chicos con gustos muy definidos y comen poco. “A mi hija le molestan los olores, hay casas a las que no le gusta ir, camina en puntas de pies y las situaciones que afectan su emocionalidad reacciona en forma dramática”, comenta Alejandra Carmi sobre su hija de 6 años. 
Lo que pasa es que les cuesta entender el egoísmo y la forma de relación que existe en esta sociedad, por lo que algunos reaccionan enfermándose o no entienden porque se los agrede aunque sea algo insignificante para los adultos. Son tremendamente conciliadores y buscan mantener unidas a sus familias, en el amor.

 

Fuente: http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2011/07/29/735580/Ninas-y-ninos-muy-sensibles-un-camino-para-acompanarlos.html

lunes, 20 de febrero de 2017

"Niños y Jóvenes con Habilidades Psíquicas"



¿Cómo reconocerlos? 


  • Contestan antes de que se les formule la pregunta.
  • De antemano saben quién está llamando por teléfono o quién va a visitarles.
  • Perciben sin equivocación los campos energéticos y los sentimientos de los demás como por ejemplo la tristeza, el enojo, la mentira, el engaño. 
  • Casi todos, en varios grados, tienen contactos con entes de otros niveles incluidos los difuntos. 
  • Sienten a distancia y se molestan cuando otra persona toca sus pertenencias. Algunos llegan incluso a alterarse demasiado. 
  • Pueden interesarse en temas de telepatía, hablar con los animales (parazoogesis ), especialmente los delfines y ballenas, comunicarse con seres de otras dimensiones; les encanta hablar de red psíquica y de unión. 
  • En los juegos de clarividencia, aciertan el 70% sin entrenamiento y más con entrenamiento. 

¿En qué consisten los talentos psíquicos? 

Según el Dr. Naum Kreiman, se llama habilidades psíquicas ESP (Extra Sensory Perception en inglés, o Percepción Extra sensorial en español), a los siguientes fenómenos:


Clariaudiencia: es la aptitud paranormal de tener un conocimiento mediante sonidos o voces, sin que intervenga en ello el sentido del oído.
Clarividencia o telestesia: es la aptitud paranormal de tener un conocimiento de un suceso o acontecimiento que se está produciendo en otro lugar. La clarividencia no es solamente tener una visión paranormal sin el concurso del sentido de la vista, se llama también así a las intuiciones sin ninguna imagen. La clarividencia puede ser postcognitiva o retrocognición, cuando se refiere a un hecho acaecido en el pasado y recognitiva, si el hecho sucederá en el futuro (precognición o premonición).
Bilocación o bicorporeidad: se llama así al fenómeno por el cual un sensitivo puede aparecer visible en otro sitio y ser visto por otras personas como si fuera real. Es decir el cuerpo está en dos lugares a la vez, o varios lugares a la vez (multilocación).
Escritura automática: es el fenómeno que produce un sensitivo llamado psicógrafo, al escribir un mensaje que se supone le transmiten los espíritus o expresar una clarividencia o una precognición por medio de la escritura.
Hiperestesia: sensibilidad de cualquier sentido incrementada por encima de lo normal.
Lectura con la mano: acción de leer con la mano y/o otras partes del cuerpo, sin la intervención de los ojos físicos (es decir con los ojos vendados).
Proyección astral: denominación de los fenómenos por los que un sujeto o sensitivo se "desdobla" para hacerse presente en otro lugar (sin su cuerpo físico).
Percepción del aura: percepción de los campos energéticos sutiles de una persona, en general en forma de colores, pero a veces puede ser en forma de sonidos, una sensación kinestésica (tacto), un gusto u olor.
Psicometría o criptestesia pragmática: se llama así al procedimiento por el cual un sujeto obtiene información extrasensorial sobre una persona por medio del contacto directo con un objeto determinado (como una joya, un pañuelo) que haya pertenecido a dicha persona y/o con una foto de la persona.
Telekinesia o psicokinesia: se da esta designación a movimientos de objetos producidos por el sujeto a distancia, y a todo fenómeno de acción psíquica sobre la materia, animada o no, es decir sobre objeto físico u organismos vegetales o animales.
Telepatía: es la percepción extrasensorial del contenido de la mente de otra persona. También se utiliza este término para describir los fenómenos de "comunicación" voluntaria entre dos mentes.
Teletransportación: acción de encontrarse en otro lugar o tiempo con su cuerpo de manera casi instantánea.
Xenoglosia: es el fenómeno por el cual un sensitivo o dotado puede expresarse con palabras en un idioma que no ha estudiado ni conocido.

Importante: Hoy en día los padres, docentes y profesionales que tratan a niños y jóvenes, deben informarse para que entiendan bien los mecanismos de la percepción extrasensorial.

Lo que se debe hacer

"Los fenómenos "paranormales"  en realidad muy "normales" en los niños y jóvenes de la nueva generación debido al alza de percepción y de conciencia". Psicólogo Dr. Patricio Pérez Espinoza.

Un niño o joven psíquico, es más sensible que los demás y responde más agudamente a las emociones transportadas por la energía. 

Entonces es prudente prestar atención a los siguientes puntos para que su crianza sea más armónica: 
  • Expresar sus emociones honestamente: Sino, puede sentir perturbación.
  • Explicar al niño las eventuales emociones conflictivas de un grupo: Sino, puede dudar de su propia estabilidad. 
  • Cuidar su entorno emocional, generar apoyo y genuino interés (aún si no es fácil entender lo que le pasa), darles amor incondicional. 
  • Nunca tener miedo frente a una experiencia extrasensorial de su hijo o suya; escuchar a su hijo con normalidad. 
  • Proveer ropa de fibra natural a los bebés, niños y jóvenes.
  • Asegurase que tengan sus hijos suficiente ejercicio físico e intercambios regulares de energía con la naturaleza. Éstos son "los remedios" más seguros, sanos, naturales, sin efectos secundarios y baratos de todos los remedios. 
  • Cuidar la violencia física, les aterroriza. En otras palabras, bajo ningún motivo, recurrir a ella. 
  • Estos niños tienen una sensibilidad especial a los campos electromagnéticos y explosiones solares y otras manifestaciones astronómicas. 
Es importante escuchar al niño, sin poner ningún elemento de valorización, tanto positivo como negativo. 
Escucharlos de verdad, significa aceptar con naturalidad y cariño incondicional lo que ellos quieren expresar. 
Hay que tomar los fenómenos psíquicos con calma, lo más importante es no asustarse ni asustar al niño por lo que éste va a asimilar la reacción de la madre, padre o docente. 
Es decir si lo toma con tranquilidad, el niño estará en calma y podrá manejar bien la situación; si los adultos reaccionan con temor y preocupación, los niños van a preocuparse, pensando que algo está mal, que ellos está mal, o que algo anda mal entre ellos y usted. Por eso es importante evitar mostrar expresiones de susto, no gritar, ni castigar.
Hay que dar la misma importancia que el niño da a lo que está viviendo, incluso si esto implica añadir un plato de comida para el amigo "imaginario" o arreglar otra almohada. Muchos niños sienten una gran tristeza por no ser entendidos a este nivel.
También es importante saber manejar los temores nocturnos y presencias de seres "feos". Si el niño presenta este tipo de visiones o miedos, debemos darles protección (física, mental, psíquica, emocional y espiritual), abrazos, contacto corporal. 
Es útil en estos casos, prender la luz y dejarla encendida toda la noche si fuera necesario, quedarse junto al niño (en la cama del niño o en su propia cama, no importa la edad del niño), prender una vela, incienso. 
Según sus creencias o religión pedir protección y/o invocar la ayuda de los "seres de luz", para el niño, para la familia, para la casa. 


Lo que no hay que hacer 
Ignorarles, decirles que están locos, decirles que no hay nada aquí, hacerles callar. Podemos así empeorar terriblemente la situación, bloquear al niño, el cual puede perder la confianza en él mismo, en sus dones, en su misión y en usted.
No valerse de los temores del niño para burlarse de él, o utilizarlos como medios de disciplina, controlar al niño (o sea no decir cosas como: "compórtate bien sino va a regresar la bruja, el "cuco" va a comerte de noche"). 
Si siguen los temores, se hace necesario investigar y aprender sobre este tema; consultar a un profesional terapeuta que sea realmente de su confianza, a algún experto de su ciudad, algún orientador experimentado. Es importante atender el asunto antes que tome proporciones demasiado graves.
El Lic. Luis Ardaya Roca, psicólogo, aconseja lo siguiente: 

  • "A los niños, no hay que cortales la inspiración, es apropiado escucharles amorosamente, con normalidad cuando dicen lo que sienten, ven o cuando se comunican con un amigo invisible (invisible para los demás). Dejar que fluyan libremente con toda normalidad y no intervenir diciendo por ejemplo: 'No es verdad, no hay nada' o peor decir 'No debes ver' y hacerle sentir culpa. 
  • Lo que si hay que hacer es preguntarles: ¿Qué es lo que ves? ¿Si es claridad, si hay amor, o si sienten temor, si hay algo oscuro? Y actuar en consecuencias. Es importante que el niño sepa manejar la situación si un ser oscuro le molesta. Enseñarle como echarle del cuarto, de la casa, con amor y luz. Por lo tanto es importante que el mismo adulto aprenda de estos temas y busquen orientación. Decirles que Dios, con todo su amor, siempre los guiará y los ayudará en todo momento, dándoles muchos mensajes y formas de sanación". 

En cuanto al amigo imaginario, Doreen Virtue comenta lo siguiente: 
"Es perfectamente normal, incluso sano, que los niños tengan 'amigos imaginarios', es decir seres que por regla general, son sus ángeles de la guardia o guías espirituales. Cuando los padres apoyan y animan las relaciones de sus hijos con sus amigos imaginarios, los niños se sienten valorados por tener esas habilidades naturales que son un regalo de Dios. A veces esos amigos invisibles son arcángeles que ayudan a los niños en importantes propósitos de vida. O pueden ser también que los amigos invisibles sean ángeles de la guardia que ayuden a los niños a perder sus miedos. Los amigos imaginarios pueden, incluso, ser parientes fallecidos, amigos, o también animales domésticos".

Judy Hall recomienda la ayuda de la Terapia Floral, la cual da excelentes resultados con los niños y jóvenes de la nueva generación, al tratar específicamente las emociones generadas por sus habilidades.
También existen varios métodos de visualización muy eficaces, técnicas de relajación simples así como sencillamente seguir el sentido común. 
Comenta Judith Hall: 
"Sin embargo, una de las mejores maneras de prevenir la agresión psíquica es enseñarles a las personas, desde muy jóvenes, hasta qué punto los pensamientos tienen poder". También advierte del peligro del miedo, la importancia de ser consciente, de ser plenamente asentado en el propio cuerpo, mente y corazón, de tener seguridad interior, concentrándose en la respiración.

Fuente: EduVISION Amerikkua, e-boletín # 5
Enlace al artículo completo: 
http://myslide.es/documents/boletin-n-05-eduvision-los-ninos-psiquicos.html
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jueves, 16 de febrero de 2017

"Una sencilla fórmula: la amabilidad"



El trabajo de los Practitioners Florales consiste en tener una larga, sentida, sincera, profunda y respetuosa conversación con el consultante (no "paciente", porque esto implicaría que el otro es alguien que espera a que uno haga el trabajo). Se finaliza la sesión, preparando una fórmula personalizada, como un brebaje mágico, para tratar las emociones que están causando conflicto en la persona.
Funciona.
El 99% de las veces funciona.
Es necesario valerse de las cifras para ser comprendido.

Como decía El Principito:
"Si les he contado de todos estos detalles sobre el asteroide B 612 y hasta les he confiado su número, es por consideración a las personas mayores. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?". Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?". Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: "He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado", jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: He visto una casa que vale cien mil dólares". Entonces exclaman entusiasmados: "¡Oh, qué preciosa es!".

Pero hay otra fórmula que no lleva esencias florales y, para ser sincera, no toma el "inmenso trabajo" que para algunos significa tener la constancia de estar bebiendo sus gotas.
Me atrevería a decir que funciona el 100% de las veces, el problema es que es casi imposible de aplicar.
Se trata de ser AMABLE.

¿Qué significa exactamente, al menos según el diccionario?
Amable: Que se comporta con agrado, educación y afecto hacia los demás.
Es importante recalcar que los "demás" son todos. Acá no hay excepciones.
La amabilidad no es una postura ni una herramienta de buena convivencia, es una forma de ser. Pero que se puede aprender, desarrollar y fortalecer.
No soy amable sólo cuando "me levanto con el pie derecho". Ni cuando siento que el otro se lo merece.
Voy amablemente por la vida.
Si subes al ascensor y saludas a todos, en un principio las personas se descolocan, luego responden y finalmente sonríen. Al bajarte te despides y la respuesta es espontánea y familiar.
Si vas en el taxi, nada cuesta entablar una conversación con el chofer, que se pasa el día sentado recorriendo calles, tomando y dejando pasajeros apurados. Verás que termina hablando de su vida y sintiéndose agradecido por la comunicación.
Cuando eres amable con los otros, estás siendo amable contigo mismo, te tratas con agrado, con educación y afecto, porque te permites cambiar el rictus rígido, la ensimismación, la intolerancia y el juicio. Y estos esconden emociones que dañan.
Partir el día siendo amable con los zapatos que calzas, con la cortina de tu ventana, con los alimentos de tu desayuno, con las personas que comparten tu casa. Decir "buenos días", no por costumbre, sino por la alegría de volver a verlos.
Salir a la calle y sonreír a tus vecinos, generar vida de barrio, contar con las personas que comparten tu mismo paisaje.
Si preguntas por una dirección y no te responden, pensar que esa persona ha tenido un mal día y desearle mentalmente que se resuelvan sus problemas, de todo corazón.
Si has tenido un conflicto que, por lo demás son constantes y naturales, enfrentarlo amablemente. No es a los gritos, con suspicacias y descontrol que lograremos superarlo.
El buen trato, sin excepción (ni justificaciones) cambia la célula en que vives y célula más célula conforman un organismo.
Usa la fórmula de la amabilidad y verás que es contagiosa.
Para nosotros, los occidentales, me parece que tiene más fuerza que el lindo NAMASTE.
Tal vez sí seamos TODOS UNO, pero estamos a años luz de organizarnos como tal. 
Ser Ama-ble puede ser el punto de partida. ¿Te animas a probar?