lunes, 20 de marzo de 2017

"Cómo transformar la inestabilidad Emocional en una Bendición"


INTRODUCCIÓN

Muchas veces, ante una dolencia se pone en marcha

un mecanismo de compensación 
que hace que el individuo responda creativamente.
Oliver Sacks

Es que quiero sacar de ti
 tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Pedro Salinas


Hace tiempo escribí un libro, "Los afectos están para ser sentidos". En ese momento estaba alentado por la intención de dar cuenta de la naturaleza y de los procesos específicos del padecer bipolar. Era una estación de mi vida en la cual luchaba por curar esa herida en mi alma, al mismo tiempo que una fuerte necesidad me impulsaba a modelar en palabras mi experiencia personal, aún palpitante y en la cual parecía estar, por momentos, “atrapado sin salida”.
Esta sensación de no poder escapar a un destino, que se repite una y otra vez, no es una metáfora literaria sino una cruda realidad que se experimenta hondamente y que inunda la conciencia, al punto de que se transforma en la única opción que se visualiza como posible en la existencia. Esto no significa que esta creencia sea verdad sino, por el contrario, es una ilusión que forma parte de las trampas con que la misma enfermedad acecha a la persona que la lleva a cuestas.
Atrapado, amarrado, sentir que se está a merced de “algo” que nos domina, posee y manipula, como si fuéramos marionetas cuyos hilos opera vaya a saber quién, es parte de una vivencia de aniquilación de la autonomía y de la pérdida de la identidad, que penetra muy profundamente en el corazón de la estructura y la historia del paciente bipolar. De ese modo, al dejar de sentirse autónomo, al no saber muy bien quién se es y al vivir la falta de libertad como un destino, el bipolar reacciona, alternadamente, ya con la negación extrema de la manía, o con la resignación total de la depresión.
Ahora bien, el camino que conduciría a romper este circuito, en el que la persona cree estar prisionera, es el contacto con una productiva relación de amor (a otra persona, a un proyecto) que restaure la estima perdida y que le dé el eje que necesita para que su oscilación se convierta en un vaivén constructivo y no en un sufrimiento. Pero, ¿cómo lograrlo? De esto es de lo que deseo hablar en este libro, que es una nueva versión sobre el mismo tema de "Los afectos están para ser sentidos", una relectura, de mi parte, fundada en una perspectiva diferente. “Cambiamos incesantemente –escribe Borges– y es dable afirmar que cada lectura de un libro, que cada relectura, cada recuerdo de esa relectura, renuevan el texto. También el texto es el cambiante río de Heráclito”.
Una perspectiva, desde esta relectura de mi propia obra, que considera a la bipolaridad no como un obstáculo, sino como un camino de aprendizaje y crecimiento, no como una desventaja sino como un conjunto de talentos que, bien llevados, inclusive, pueden conducir a la genialidad. Una genialidad alcanzada, no por haber logrado superar y sanar la bipolaridad, sino como el fruto de la propia naturaleza “oscilante”. En suma, no a pesar de ella, sino gracias a ella. Por lo tanto, ésta es una versión que aporta razones para bendecir la bipolaridad y por eso lleva el título que lleva.
¿Qué fue lo que me condujo al cambio en la forma de pensar la bipolaridad?Fundamentalmente la insuficiencia de resultados en la práctica clínica, el hecho de que las personas bipolares aun con excelentes tratamientos y medicaciones– seguían sufriendo, generando crisis y hundiéndose, cada vez más, en el abismo de la resignación y el temor. En algún punto de este proceso de observación de la realidad, pude darme cuenta de que no había que seguir insistiendo en la búsqueda de nuevas técnicas para abordar el tratamiento de la bipolaridad. Que el problema no es el uso de una tecnología inadecuada, sino que eran los modelos de comprensión del problema bipolar los que estaban fallando; que había que aventurarse a construir nuevos y diferentes paradigmas para orientar el trabajo con estos pacientes.

Un nuevo paradigma

El punto de partida es que cada síntoma no sólo es la manifestación externa de un conflicto y el producto de la supresión de un afecto, sino también el resultado de una potencialidad que transita por caminos equivocados. Así, al indagar sobre la bipolaridad, se puede descubrir que la oscilación emocional va acompañada de una serie de talentos que, al no ser desarrollados como tales, se convierten en afección. 
Algunos de ellos son:
  • capacidad creativa
  • pensamiento lateral a la hora de resolver problemas
  • imaginación activa
  • intuición
  • empatía para las relaciones humanas
  • manejo de matices emocionales
  • pensamiento en imágenes
  • curiosidad por explorar y aprenderlo todo
  • mirada holística de la vida
  • capacidad para armar bricolages mentales (relacionar cosas y conceptos aparentemente irreconciliables entre sí) 
  • ser “personas de recursos” ante las situaciones y adversidades de la vida.
Claro está que uno puede plantearse por qué, disponiendo de tal dispositivo, las personas bipolares parecen no poder escapar de ese esquema de reiteración cíclica de inestabilidad extrema. Sin embargo, las cosas no son así, ya que la inestabilidad y la ciclicidad extrema sí pueden sanarse. 
La creencia “en la no -salida” de esta condición se debe a que muchos profesionales de la salud y la educación tratan a los pacientes bipolares con una concepción equivocada, como si fueran enfermos con una “patología sin esperanza”, esclavos de una situación que deben aceptar con resignación.
Sin embargo, la inestabilidad emocional, que llamamos bipolaridad, es más el fruto de la falta de comprensión acerca de las virtudes de la oscilación, que de una estructuración patológica en sí misma. Si se ha convertido en una desventaja en la vida de una persona es porque ha sido tratada, desde el inicio, como tal y no porque realmente lo sea. De esta manera, la bipolaridad no debe considerarse como una etiqueta limitante sino como el resultado de un prejuicio con que la terapéutica y la sociedad estigmatizan algo de lo cual no comprenden su esencia.

La báscula mental

La bipolaridad es semejante a la dislexia. La dislexia es, en el aprendizaje, lo que la bipolaridad en los afectos, y el bipolar es, en cierta medida, un disléxico emocional. En ambas configuraciones las personas carecen de un punto de orientación, pero cuando pueden llegar a construir y manejar ese “punto de referencia” (giroscopio interior), lo que
inicialmente aparecía como una dificultad comienza a desaparecer. En el disléxico se trata de un punto espacio-mental, en el bipolar de una “coordenada vincular” de la cual carece. Esta carencia es la que hay que lograr remediar y que su lugar lo ocupe una “relación guía”, ya que la falta de este eje provoca confusión y ante la emergencia de tal estado psíquico la inestabilidad aparece como una respuesta defensiva. Al trabajar con esta mirada y aplicando una metodología destinada a que la persona bipolar cree un “vínculo interior referencial” (la báscula mental) que le sirva de guía para alejarla de los cambios extremos y de la confusión que le generan muchas situaciones cotidianas de la vida, los logros que se alcanzan son sorprendentes.
Hay cosas que la persona bipolar no puede representar, que le generan desorden, desorientación, caos y desconcierto, y entonces la oscilación es la respuesta para defenderse de esa circunstancia. Del mismo modo, como su pensamiento es plástico (imágenes en movimiento), su ir y venir emocional refleja su discurrir mental. Cuando le dicen “tienes que ser estable”, él escucha “oscila”, y esta situación es decisiva, ya que desde la medicación y desde la palabra lo que se le está repitiendo al bipolar es algo que no puede comprender o que él traduce exactamente al revés.
La “estabilidad” que el bipolar tiene que lograr no debe provenir de afuera, sino surgir como una “referencia interior”, y no puede equivaler a la detención o quietud, sino a movimiento con sentido y proporción. No hay que pretender que deje deoscilar (su oscilación es su virtud), sino que sane la desproporción que lo traga en un eterno vaivén sin eje.
Los pacientes bipolares (como todos) nos enseñan con sus expresiones aquello que los terapeutas tenemos que aprender para ayudarlos. Sólo hay que poner atención, escucharlos y valorar sus puntos de vista.
Es común observar el hecho de que las dificultades y las desdichas vinculares llenan sus biografías. Es notorio el deseo de ser aceptados y amados, lo que los lleva a establecer relaciones a cualquier precio, construidas desde la necesidad y la dependencia y no desde el amor y el crecimiento. En el momento de nacer y luego del corte del cordón umbilical, el ser humano nace al desvalimiento, es decir, no puede valerse por sí mismo para satisfacer sus necesidades básicas. Es el otro o son los otros, sus padres, quienes cumplen esta función, y si ese recién nacido no recibe protección, afecto, cobijo y nutrición se hunde en el desamparo. Esta vivencia es muy radical, al punto de que el bebé va desarrollando, con el paso del tiempo, un complejo mecanismo de defensa consistente en transformar ese desamparo en una creencia:
si no me dan lo que requiero es porque no lo merezco y si no lo merezco es que soy indigno
Tal sentimiento de indignidad luego es encubierto, en el futuro bipolar, tras una máscara de prodigalidad exagerada mediante la cual pretende comprar afectos y reconocimiento que sanen su estima dañada y, cuando no los recibe, surge una profunda indignación por sentir que lo tratan injustamente y la represión de esta indignación vuelve como el polo de exceso (maníaco) de la bipolaridad. 
Esto se une a la incapacidad que lo domina para dar por terminado un vínculo, para decir “basta” o “no te quiero más”, ya que tal condición forma parte de la vivencia bipolar según la cual una relación que acaba implica una muerte posible del Yo: en cada corte está en juego la aniquilación de su identidad, pero no como metáfora sino como una dolorosa realidad.
Estas circunstancias (la herida en la estima y el temor de aniquilación ante una pérdida de afecto) llevan, a los bipolares, a establecer vínculos enmarañados y destructivos, que son la expresión de un profundo y entrañable barullo afectivo. 
Ante esto, ¿qué hacen habitualmente los terapeutas? Recomiendan cautela,distancia, inacción, proporción y abstinencia, lo cual implica no haber asimilado lo que acontece en el mundo interior del paciente, porque estas palabras encierran conceptos irrepresentables en el universo de la conciencia bipolar.

La bipolaridad es un problema de salud

Quisiera compartir, en este libro, mi experiencia terapéutica y personal y trasmitir un mensaje optimista sobre la bipolaridad. El primer paso, que tenemos que dar juntos, es abandonarla concepción fatalista de la bipolaridad.
La bipolaridad es sólo un problema de salud, como lo es una gripe o un resfrío. No es una condena, ni una condición irreversible, ni un destino irrevocable, ni una atrofia de la personalidad
Cuando se avanza en esta dirección y desdramatizamos el padecer bipolar, ocurre que podemos comenzar a verlo como lo que realmente es y así podemos trasmitir a los pacientes una más correcta y objetiva perspectiva sobre su afección. 
El segundo paso consiste en considerar que la persona bipolar muestra, por medio de sus síntomas, la máscara de una potencialidad mal utilizada que, cuando logra ser analizada adecuadamente, se transforma en fuerza creativa.
El “subibaja” afectivo, que los especialistas denominan "
bipolaridad", resulta ser la amplificación, a niveles crónicamente exagerados, de una capacidad del espíritu del hombre. De modo que, al investigar su naturaleza, estamos profundizando en el entendimiento de los repliegues del psiquismo humano.
Por otra parte, al poner el énfasis más en la virtud que un síntoma señala que hay que desarrollar, y no tanto en la falla que hay que erradicar, nos colocamos en una perspectiva terapéutica mucho más cercana para la cura de este padecimiento y de la posibilidad de pensar que todo malestar tiene un significado en el proceso de evolución del alma.

Existe hoy una gran preocupación por la bipolaridad. Interés que ha nacido en los últimos años, promovido por su crecimiento estadístico pero, también, por la dedicación a su estudio por parte de profesionales de las diferentes áreas de la salud.  Así, distintos especialistas bucean en su etiología, en sus manifestaciones y en su dinámica, tratando de generar nuevos tratamientos y espacios de reflexión sobre los caminos de su prevención y su cura.
Como ha ocurrido con otras enfermedades, los pacientes han sido activos colaboradores de esta nueva situación, ya que sus demandas de cura los ha colocado en el lugar de ser motores importantes en la búsqueda de respuestas a sus padecimientos.
Sin embargo, estamos en un punto donde parece que el progreso en la comprensión de la dinámica y de la cura de la bipolaridad se ha estancado. Tal bloqueo deviene, posiblemente, del hecho de que estemos entendiendo inadecuadamente el problema bipolar.
Los puntos de partida actuales se basan en las preguntas:¿Qué hacer para detener la oscilación? ¿Cómo estabilizar al paciente? Pero, ¿son correctas estas preguntas? Tengo la percepción de que, por lo menos, son insuficientes. Si queremos saber más sobre la bipolaridad y su cura, debemos cambiar las preguntas que nos hacemos sobre ella.
Para esto es necesario tener en cuenta dos principios muy generales:
la bipolaridad no será superada mediante la lucha directa contra ella, sino sustituyéndola por un bien opuesto, y no será derrotada por medios exteriores a la persona, sino convocando la fuerza interior autocurativa que yace dormida dentro de ella.
Es decir, ampliando, por una parte, las virtudes contrarias ala inestabilidad (en este caso, la firmeza, la proporción y la determinación) y dejando, por otra, de poner toda la confianza en los resultados de la química estabilizadora exterior para apelar  a las energías del autoasistente interno, ese centro personal quecuida por nosotros aun a pesar de nosotros mismos.

La bipolaridad es un problema afectivo

Se suele mencionar que la bipolaridad es un trastorno afectivo, entendiendo por esto los cambios reiterados de humor que van desde la extrema tristeza y desesperanza (depresión) hasta la euforia o exaltación (manía). Ahora bien, ¿cuáles son las manifestaciones o síntomas que permiten darnos cuenta de que padecemos este trastorno?

En el polo de la depresión:

Pérdida de interés o placer en las actividades habituales.
Carencia de energía y actividad, que puede llegar a la apatía.
Pérdida de apetito o de peso, en algunos casos puede existir aumento de apetito.
Trastornos del sueño, insomnio o a veces dormir mucho pero de manera irregular.
Disminución del deseo sexual.
Dificultad en concentrarse y razonar.
Sentimiento de culpa, incapacidad y ruina.
Pensamientos o deseos de morirse o ideas de suicidio.
En casos severos pueden existir cuadros delirantes de contenido culposo y catastrófico.

En el polo de la manía:

Estado de ánimo eufórico y/o irritable.
Disminución de la necesidad de dormir.
Aumento de la actividad.
Hablar sin poder detenerse.
Pensamientos que saltan de un tema a otro.
Aumento de la actividad sexual con pérdida del pudor.
Grandiosidad en las conductas. 
Gastos desmedidos, prodigalidad.
Pérdida del autocontrol y del juicio.
En casos severos, fuga de ideas (incoherencia en el lenguaje) e ideas delirantes de contenido grandioso.

Quien sufre de los síntomas depresivos siente que ha descendido y habita en el infierno. Generalmente su padecer no es comprendido o percibido en toda su magnitud por la familia y el entorno. Los pensamientos catastróficos y culposos, la pérdida de la autoestima, la falta de energía, la desesperanza hacen ver todo negro y sin salida. El tiempo no transcurre y el espacio se cierra. Muchas veces la idea de la muerte o el suicidio aparece como el único camino abierto para terminar con el sufrimiento.

Por el contrario, en el estado de manía el individuo siente un excesivo bienestar y no puede entender cómo los demás no lo perciben. Eufóricos, exaltados e hiperactivos, se sienten brillantes y creativos. La grandiosidad los lleva a tomar decisiones peligrosas. Gastan el dinero desmedidamente, su sexualidad está exacerbada y pierden el pudor. Aun sin dormir, se encuentran llenos de energía. Suelen hacer planes irrealizables y pueden llegar a ser agresivos y violentos. La exaltación los puede llevar a perder el control de la realidad, desarrollando ideas delirantes de contenido grandioso.

El sentido de este libro

De algún modo ya están expuestas la ideas contenidas en este libro. ¿Cuál es su sentido? Intenta ser un manual dinámico donde encontrar algunas respuestas novedosas, desde la clínica y la vivencia personal, para reconocer y enfrentar la bipolaridad.  Al mismo tiempo, pretende ser un disparador para reformularse algunas preguntas acerca de la consideración y tratamiento de este padecer, y al mimo tiempo, despertar y aumentar la
conciencia de la necesidad de transformar y reencauzar la energía bipolar por caminos correctos. 
Sé, por experiencia directa, que la conciencia bipolar es penosa, aunque podría ser una importante fuente de aprendizaje ya un de felicidad. Es intransferible como vivencia pero describible como sufrimiento y acuna en su seno una capacidad creativa que,por mal encaminada, ha conducido al padecer.
Anhelo, de todo corazón, que este libro ayude en la tarea de evitar, mitigar o curar la destructividad de la condición bipolar. Para su redacción he tenido muy en cuenta el aporte invalorable de algunos grandes poetas universales, quienes, muchas veces, en sólo unos pocos versos sintetizaban maravillosamente, con belleza y sabiduría, alguna reflexión mía sobre el tema, que a mí me exigía, sin embargo, más de un párrafo de exposición prosaica y “técnica”.
Del mismo modo, espero que los terapeutas que reciben en su consulta a pacientes bipolares y los acompañan en el proceso de su recuperación, reflexionen sobre su práctica y amplíen su actual visión sobre las herramientas con las que pueden contar para
trasmutar un dolor en el descubrimiento de un universo de posibilidades.
Descubrir junto con el paciente bipolar que ese universo suyo lleno de creatividad latente
– tal vez aún ahogado e inexplorado dentro de su padecer – es posible de alumbrar y desarrollar con alegría, mientras él intenta renacer paulatinamente al mundo de la salud física, mental y espiritual, donde quizás, por ese milagro que es el amor, haya unos brazos amantes para recibirlo. Es decir,poder visualizar ese universo que trae el paciente a la consulta,del mismo modo – y salvando las distancias – como en el terreno de la neuropsicología el neurólogo y gran escritor inglés Oliver Sacks (autor, entre otras obras, de "Despertares" y "Memento", basadas en casos clínicos y llevadas al cine) descubrió el “mundo de los sordos”. Dice en un reportaje:
Decidí iniciar mi propia exploración del tema. Conocí a muchos sordos, estudié su lenguaje… El mundo de los sordos es una comunidad extraordinaria, con una cultura y un universo propios.
Aprendí a ver aquel mundo sin sonidos no sólo en términos médicos, como si la sordera fuera meramente una enfermedad, sino como quien entra en una dimensión diferente,de signo positivo, donde hay otra forma de ser y comunicarse.(La Nación, Cultura, 8/6/03, la letra en negrita es mía.)
También deseo señalar que la cuestión fundamental que se nos plantea a los terapeutas no es sólo el diagnóstico y tratamiento de la bipolaridad que padece una persona, sino considerar sobretodo quién es la persona que ha sucumbido a la bipolaridad.
La bipolaridad es un camino, posee un sentido y trasmite una enseñanza
La tierra es una escuela y estamos en la vida para aprender y, muchas veces, el dolor es el maestro que nos hace darnos cuenta de aquello que debemos conocer. Pero, que el dolor tenga esta función en nuestra vida no significa que debemos permanecer en él, pues al fin de cuentas hemos venido aquí a ser felices.
Agradezco, de todo corazón, a Susana Rabbufeti Pezzoni la tarea de corregir y embellecer los originales de este libro. Ha puesto tanto cariño e inteligencia en él que merece la coautoría del trabajo.

Eduardo H. Grecco
México, enero de 2003


Fuente: Este texto es la introducción al libro "LA BIPOLARIDAD COMO DON",  cómo transformar la inestabilidad emocional en una bendición. Del autor Eduardo Horacio Grecco. Ediciones Continente. Editorial Kairós
Se recomienda la adquisición del libro para su completa lectura. 







domingo, 19 de marzo de 2017

"Complejo de Casandra: la invisibilización de la Intuición, Imaginación y Creatividad Femeninas"



El mito de Casandra ha sido utilizado como metáfora de diversos fenómenos sociales y psicológicos, haciendo referencia principalmente al silenciamiento o descreimiento de aspectos relacionados tradicionalmente con lo femenino por parte de figuras o instancias dominantes. Estos elementos femeninos invisibilizados son, entre otros, la intuición, la imaginación o lo creativo.
Este eclipsamiento de las cualidades consideradas femeninas puede ser llamado “complejo de Casandra”.

Casandra: la Princesa Troyana

El mito, que fue inmortalizado en la Ilíada de Homero, nos cuenta que Apolo, dios de la razón, la lucidez y la mesura, fascinado por la belleza de Casandra, le prometió el don de la profecía a cambio de que se convirtiese en su amante. 
Casandra, hija de los reyes de Troya, aceptó el don, pero rechazó a Apolo, quien ofendido la maldice haciendo que sus predicciones, aunque certeras, no fueran creídas ni tenidas en cuenta.
Al no poder evitar ni transformar los acontecimientos que preveía, entre ellos la caída de Troya y su propia muerte, el don se convirtió para Casandra en una fuente continua de dolor y frustración, siendo además excluida y estigmatizada por sus visiones.
El mito de Casandra nos habla del aspecto oscuro de Apolo, es decir, cuando la racionalidad que caracteriza al patriarcado, se olvida de sus raíces matriarcales y de manera arrogante se revela a través de la misoginia, equiparando lo femenino a lo carente, lo débil y a lo que es susceptible de ser dominado, explotado y violentado.
El mito visibiliza la necesidad de que el pensamiento lineal, lógico, analítico, cuantitativo y penetrante, que brinda soluciones pragmáticas y que se suele relacionar con lo masculino, se complemente con el llamado pensamiento del corazón, con la receptividad, con lo cualitativo, con la creatividad, con la síntesis y el acogimiento, relacionados tradicionalmente con lo femenino.

El desprestigio y expulsión del alma en el mundo contemporáneo

Casandra fue confinada y expulsada de la vida colectiva porque sus palabras resultaban incómodas a las instancias de poder, al pensamiento dominante.
La popular expresión “es solamente psicológico” da cuenta del desdén hacia lo anímico y lo subjetivo, en clara subordinación a lo que se considera objetivo y físico.
El desprestigio y confinamiento del alma alude al proceso de deshumanización y desarmonía que se denuncia desde diferentes instancias, generado por el exceso de la tecnificación, racionalización e instrumentalización.
Hace referencia a la burocracia rígida que en vez de facilitar procesos pone trabas, no acoge los casos particulares ni tampoco el surgimiento de condiciones novedosas. 
A las prácticas médicas en las que predominan los intereses económicos sobre la salud de las personas, y en donde la subjetividad de los pacientes se desvanece en diagnósticos, protocolos y estadísticas. 
Alude también a la medicalización de la tristeza y del inconformismo social.
Otras expresiones del confinamiento del alma son el culto a las apariencias, a los empaques, a la felicidad, a la juventud, a la rapidez y al crecimiento. Todas las anteriores unilateralidades que desatienden la complejidad, profundidad, ambivalencia y dinámica cíclica de la psique.

El complejo de Casandra y la marginación de lo femenino

La maldición a Casandra consistió en que las advertencias provenientes de sus visiones no fueran tomadas en cuenta, que sus palabras no fueron escuchadas, que sus contribuciones fueran negadas. 
Una de las lecturas que se ha hecho del mito de Casandra es con respecto a la exclusión e invisibilidad de las mujeres en las sociedades patriarcales.
La sumisión y el silencio fueron en la Grecia antigua virtudes ideales para el comportamiento femenino y estas concepciones y practicas se han mantenido a lo largo del tiempo.
Existen múltiples evidencias de que a pesar de haber estado en inferioridad de condiciones en el acceso al conocimiento, las mujeres han estado históricamente presentes de manera relevante en el ámbito político, artístico y científico. 
Sin embargo, sus contribuciones han sido invisibilizadas o absorbidas por una figura de mayor legitimidad dentro de la lógica patriarcal como pudo haber sido su padre, hermano, esposo o amante.
En este mismo sentido existen también múltiples testimonios de cómo el conocimiento científico no solo ha avanzado a partir de la racionalidad y el empirismo sino a partir de intuiciones, visiones imaginativas y otros aspectos relacionados con el ámbito no racional, pero al igual que con la mujer, estos hallazgos son invisibilizados o tomados como simples casualidades.
La invisibilidad hacia las mujeres se presenta también cuando no son tenidas en cuenta en medios de comunicación o para actividades en las que se podrían desempeñar de manera eficiente, porque su edad, su figura o su apariencia no se adecua a las expectativas de cierta mirada masculina, desapareciendo, así como objetos de deseo.

Lo femenino como mercancía y propiedad

Una vez que Troya fue derrotada, Casandra fue secuestrada y tomada como botín de guerra. El cuerpo de la mujer ha sido y aún sigue siendo tratado como mercancía, como objeto de placer, como escaparate publicitario.
La lógica de la mercantilización y cosificación del cuerpo femenino se encuentra de base en la prostitución forzada, en la trata de personas, en la presión por la figura esbelta, en el auge de las operaciones estéticas, en las violaciones como arma de guerra.
Esta lógica se encuentra implícita en la mente del maltratador que considera a su pareja o su ex-pareja como de su propiedad por lo tanto, con la posibilidad de hacer uso de ella como le plazca.

La mujer que se pertenece a sí misma y el descreimiento estructural

En algunas versiones del mito, a Casandra se le otorga el rol de sacerdotisa o virgen. Estos aspectos, en aquel contexto, simbolizan la resistencia de las mujeres a la subordinación y dependencia de los hombres, así como a las lógicas de dominación y poder que ellos personifican. 
Casandra representa entonces a la mujer que se pertenece a sí misma y no al padre o al esposo.
En las sociedades patriarcales a la mujeres beligerantes, a las que dicen lo que no se quiere escuchar, a las que transgreden los cánones impuestos por los varones, se las ha procurado silenciar , marginar o ridiculizar tachándolas de locas, brujas o “histéricas”.
En la actualidad muchas mujeres tienen que afrontar este descreimiento estructural en diversas circunstancias. Por ejemplo, cuando luego de sobrepasar múltiples obstáculos y desventajas en relación a los hombres logran acceder a espacios de poder o reconocimiento más allá de tradicionalmente atribuidos a las mujeres (belleza, cuidado de otros, objetos de placer) y son deslegitimadas, descalificadas o no tomadas en serio.
El descreimiento se encuentra presente también cuando aparecen testimonios de abuso o acoso sexual y son en muchas ocasiones desacreditados como fantasías o provocaciones de la propia mujer.
Otra expresión del descreimiento es el caso de afecciones en las que no es posible encontrar un elemento visible y cuantificable en el organismo, como pueden ser el dolor crónico, la fibromialgia o padecimientos anímicos. Las personas tienen que afrontar que se las cuestione sobre la veracidad o intensidad de su sufrimiento, o incluso aguantar ser acusadas de estar realizando conductas de manipulación.

Fisura entre mente y cuerpo: la animalidad extraviada

En algunas de las versiones del mito, la capacidad profética de Casandra se expresa como la facultad de entender el lenguaje de los animales. En la mitología, los animales suelen ser representaciones de nuestros instintos, de las necesidades de nuestro cuerpo y de sus ritmos, de nuestras pulsiones básicas.
El mito de Casandra hace referencia a cómo el proceso civilizatorio, que ha encumbrado la racionalidad y el empirismo como dogmas, ha abierto una brecha con nuestra animalidad, con nuestra capacidad innata para la autorregulación, con la sabiduría inherente de nuestra naturaleza.
El distanciamiento con nuestra animalidad, con la sabiduría de nuestro cuerpo, se manifiesta como desorientación y disociación.

La minusvaloración internalizada

Las mujeres se ven abocadas a construir su identidad en un contexto en donde sus fuentes de identificación son valoradas de manera peyorativa, otorgándoles connotaciones de debilidad, victimismo, dependencia e irracionalidad. 
En muchas ocasiones la propia madre se constituye en el referente de lo que las mujeres no se quieren llegar a convertir. 
Los valores asociados a lo masculino, por el contrario, son altamente valorados considerando al hombre como emprendedor, lógico, pragmático, descomplicado, objetivo, independiente, fuerte, valiente, poderoso.
Para Maureen Murdock, la denigración de lo femenino aumenta las posibilidades de que muchas mujeres busquen aprobación bajo valores patriarcales, dejando de lado o minimizando otros ámbitos fundamentales de su personalidad.
Así, la invisibilidad, la marginación, la desconsideración a las que se ven expuestas la mujeres, se va interiorizando constituyéndose en un factor psíquico interno del que emergen juicios y valoraciones negativos hacia sí misma.
La mujer se identifica entonces con la racionalidad y la consecución  de las metas exteriores, buscando de manera constante la aprobación desde la mirada masculina. 
La desvalorización interiorizada se instala como un sentimiento de inseguridad y de minusvalía que se puede manifestar a modo de compensación a través de una búsqueda constante por demostrar lo eficiente y capaz que se puede llegar a ser, en muchas ocasiones bajo unos criterios de exigencia desbordada que sobrepasa los requerimientos del propio contexto.

Cambios psicológicos que se generan

La mujer puede entonces ser poseída por una obsesión hacia la perfección y la necesidad de tener el control en distintos ámbitos: el trabajo, su propio cuerpo, las relaciones,a la vez que rechaza o se distancia de otros aspectos de sí misma que tradicionalmente han sido relacionados con lo femenino.
Se va tornado sorda entonces a las señales de su cuerpo y de sus ritmos; a la posibilidad de reconocer los excesos o carencias que le acontecen. No le da credibilidad al sentimiento interior que la puede orientar sobre relaciones o actitudes que es necesario abandonar; ni a la voz que la promueve para el despliegue de su propia vocación, que la alienta a ser fiel a su propia verdad.
El despliegue paulatino de las necesidades más profundas de nuestra psique fue denominado en la psicología junguiana como proceso de individuación y se considera que cobra mayor relevancia en la segunda mitad de la vida, cuando las necesidades de adaptación al mundo exterior, la vanidad y la necesidad de reconocimiento comienzan a perder relevancia, a la vez que emerge como prioridad el desarrollo de nuestra interioridad.

Las Casandras como mujeres mediales

Casandra es nombrada por el coro como la muy desgraciada y muy sabia, evocando la tradicional relación de la sabiduría que emerge del sufrimiento y de la frustración.
Para Newman, el proceso de la evolución de la conciencia colectiva en la cultura occidental ha pasado de la inconsciencia matriarcal con predominancia de lo instintivo, el animismo y lo colectivo, al escepticismo patriarcal en el que ha primado la racionalidad y la individualidad. 
Para Newman, la necesaria etapa patriarcal está viviendo su ocaso por agotamiento.
El espíritu de la época corresponde entonces a la necesidad de una perspectiva en la que interactúen de manera armoniosa los dos principios, lo que implica una integración de lo femenino denostado y reprimido en esta última etapa.
La analista junguiana Toni Wolf plantea que hay un tipo de mujeres con una sensibilidad especial que las hace servir de mediadoras entre el mundo interno y el mundo externo. 
Las mujeres mediales, como las denomina, se ven absorbidas y moldeadas por lo que busca hacerse consciente en determinada época constituyéndose en portadoras de nuevos principios y valores.
La mujeres mediales captan y escenifican en los conflictos de su propia vida, en los dolores de sus propios cuerpos, lo que “se encuentra en el aire”, lo que la conciencia colectiva no acaba de admitir: la necesidad de integrar lo femenino denostado y reprimido.
A través de su arte, de sus sufrimientos, le dan luz al drama colectivo de vincular eróticamente los aspectos masculinos y femeninos, que como un matrimonio sagrado actúen como opuestos complementarios sin ningún tipo de subordinación. 
Ellas se consagran de manera inconsciente, al servicio de un nuevo y encubierto espíritu de la época, como lo hicieron los primeros mártires. 
Su dolor se constituye en una guadaña para lo superfluo y para el encuentro con lo más esencial y genuino.

La conciencia colectiva clama por un reconocimiento e integración del alma, de lo femenino, en las relaciones, en las instituciones, en el modelo productivo, en las instancias de poder. 
Es impostergable una participación en igualdad de condiciones de lo cualitativo, de lo no visible. Que la lógica conquistadora, bélica y colonialista patriarcal se matice bajo la mirada integradora y acogedora de lo femenino. que ponga en evidencia incuestionable la interdependencia de todos los pueblos y la hermandad que nos vincula como especie. Que devuelva también la sacralidad y el respeto que merece el planeta y todos los elementos de la naturaleza.

Autor: Daniel Ulloa Quevedo
Psicoterapeuta. Psicólogo con Master en Psicología Analítica Junguiana, y Máster en Psicología Clínica y de la Salud. Doctorando en Antropología Social en la Universidad de Barcelona.
Fuente: Leer el artículo completo en https://psicologiaymente.net/clinica/complejo-de-casandra#!

sábado, 18 de marzo de 2017

"Curso básico sobre Libertad Emocional" Parte II



(Nota: El autor, según mi percepción, usa el término "sentimiento" como sinónimo de "emoción". No he querido alterar el texto original. Pero es necesario, durante la lectura, comprender que se está hablando de emociones y no de sentimientos.)

Curso básico sobre Libertad Emocional: 
Diecisiete métodos para liberarte de pensamientos y sentimientos indeseados 

Las Técnicas 


¿Estás listo? Vamos a empezar. Para claridad de cada enfoque, daré un ejemplo paso a paso. Algunos son repeticiones. La repetición sirve para acostumbrarte a sintonizarte verdaderamente con la energía y la sensación de cada emoción, en vez de solamente pensar en ella o señalarla teóricamente.

1. Dale la bienvenida al sentimiento 

Darle la bienvenida a una emoción es lo contrario a resistírsele. Sirve para desarmar la resistencia que normalmente acompaña a los sentimientos reprimidos y estancados. 
El siguiente es un paso a paso para darle la bienvenida a tus sentimientos. 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Dale la bienvenida, como si estuvieras saludando a un amigo que llega a tu casa. Invítalo a entrar a tu conciencia y recíbelo con agrado, en vez de observarlo desde afuera. Autorízate a sentirlo. 
  • A medida que acoges el sentimiento, previamente indeseado, verás que disminuye o se disuelve (porque dejaste de resistirte). 
  • Mídelo otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o usa otro enfoque. 

2. Sumérgete en tu sentimiento 

Cuando te zambulles en el núcleo de algún sentimiento o de alguna emoción, pasará una de dos cosas: 
  • Si la emoción es negativa -ira, dolor o miedo-, generalmente desaparecerá en un instante.
  • Si es un sentimiento positivo, como paz, amor o gratitud, aumentará. 
Este ejercicio es similar al de acoger el sentimiento, con unas pequeñas diferencias. 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Siente la sensación y sumérgete en ella. Pon tu conciencia en el núcleo del sentimiento y mira qué hay allí. 
  • ¿Qué hay en el centro? ¿Cómo se siente? 
  • Si te sumerges verdaderamente dentro del sentimiento en vez de sólo pensar en él, te darás cuenta de que empieza a disminuir, a evaporarse o a desaparecer del todo, como si, literalmente, no tuviera de dónde agarrarse. Está ahí sólo por una razón: la resistencia. Cuando nos fijamos en el centro del sentimiento, lo hacemos consciente. La conciencia disuelve los sentimientos. 
  • Mídelo otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o usa otro enfoque. Cuando somos cien por ciento tolerantes con los sentimientos, nos atraviesan sin ningún esfuerzo y nosotros quedamos abiertos y libres. 

3. Auméntalo mentalmente (dóblalo) 

¿Para qué aumentar o doblar la intensidad de un sentimiento? Para que se disuelva. 
Una vez trabajé en una clínica de salud holística, la más grande en la Costa Este de Estados Unidos. El director, acupunturista y doctor en medicina oriental, me dijo que para eliminar un calambre de una pierna, hay que "apretárselo hasta que se vaya". Me explicó que si tienes un estado yang (tensión) y aplicas más yang (más tensión), girará a un estado yin (liberación). 
Lo ensayé y realmente funciona. ¡Y con los sentimientos funciona incluso mejor! Es el mismo principio. 
Veamos cómo aplicar este método a tus sentimientos: 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Ahora, déjalo aumentar o doblar en intensidad. 
  • Increméntalo mentalmente más y más. 
  • Advertirás que disminuye o se disuelve a medida que lo hagas. 
  • Vuélvelo a medir otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o utiliza otro enfoque. 

Esta técnica funciona por dos razones: 
1. De acuerdo con la física cuántica, dos cosas no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Cuando intentas tener el sentimiento y más de él en el mismo sitio y al mismo tiempo, ambos se cancelan y se disuelven. 
2. La tolerancia lo disuelve todo. Al dejar que el sentimiento aumente, estás siendo tolerante con él, lo que le permite salir, atravesarte y desvanecerse sin mayor esfuerzo.
4. Desprendernos del deseo de dejarlo ir

Por lo general, cuando no nos gusta un sentimiento o un pensamiento, luchamos contra él. Nos resistimos y queremos que se vaya. En la práctica, esto permite que se conserve dentro de nosotros. Cuando nos desenganchamos del deseo de cambiar, controlar o deshacernos de cualquier sentimiento indeseado, emoción estancada o resistencia acumulada, permitimos ese cambio y la disolución de ese sentimiento, lo cual nos brindará mayor libertad y comunicación. 
Desprendernos del "deseo de cambiar" hace que se mueva otra energía estancada o acumulada. 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 2. Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Siente que no te gusta ese sentimiento y cuánto quieres deshacerte de él. 
  • Despréndete del deseo de querer cambiarlo o deshacerte de él, sólo por esta vez. 
  • Te darás cuenta de que su intensidad se reducirá inmediatamente o desaparecerá por completo. 
  • Vuélvelo a medir otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o utiliza otro enfoque. El deseo de cambiar o controlar un sentimiento equivale a "cambiar de carencia", lo cual sirve para que todo se estanque. Desprenderse del deseo de cambiar cualquier pensar miento o sentimiento le permite moverse. 

5. Siente amor 

Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibir la sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Fíjate en cualquier sentimiento de odio o rencor que puedas sentir hacia tus propias emociones. 
  • Toma la decisión de sentir amor por lo que sea que estés sintiendo. 
  • Siente amor por ti y por tu sentimiento.
    • Di "yo te amo" al sentimiento. 
    • Autorízate a sentir amor por tu sentimiento. 
    • Después, siente amor por ti como por tu sentimiento. 
  • Di "sí" para aceptar o aprobar cualquier pensamiento o sentimiento que surja. 
  • Vuelve a medir el sentimiento otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o utiliza otro enfoque. 
Los cuatro atributos del amor son:
  • Tolerancia 
  • Aceptación 
  • Aprobación 
  • Reconocimiento 
Escoge una o más de estas facetas y siéntela por tus sentimientos. 
La resistencia es el refrigerador universal de nuestros sentimientos. Congela todo. 
La tolerancia, la aceptación, la aprobación y el reconocimiento derriten los sentimientos congelados y movilizan toda su energía. El amor es el descongelador natural que disuelve los sentimientos endurecidos, estancados y limitantes, como un cuchillo caliente que se desliza a través de la mantequilla. 
Este ejercicio también te permitirá recuperar cualquier energía que hayas invertido inconscientemente en tus sentimientos, cuando te resistías o luchabas contra ellos.

6. Reconocer los sentimientos indeseados 

Este es un ejercicio muy parecido al anterior, sólo que se basa en el reconocimiento y el agradecimiento por el sentimiento. 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibiría sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Siente gratitud por el pensamiento y sentimiento. Dile "gracias". 
    • ¿Por qué agradecerle? Ese pensamiento o sentimiento negativo está ahí porque de cierta manera sientes que te sirve, tai vez para protegerte de algo. Sin embargo, sólo los sentimientos positivos pueden protegemos. Los sentimientos negativos atraen más negatividad. Sentir gratitud por un sentimiento te hala hacia lo positivo, ya que no puedes sentirte dichoso y estresado al mismo tiempo. 
    • No puedes sentir gratitud y negatividad al mismo tiempo. La negatividad debe disolverse. 
  • 5. Vuelve a medir el sentimiento otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o utiliza otro enfoque. 

7. Deja caer él sentimiento 

Este es uno de los métodos más simples y rápidos para librarse de cualquier pensamiento o sentimiento indeseado. 
Ensáyalo:
  • Busca un lápiz. 
  • Cógelo en tu mano. 
  • Agárralo fuertemente y póntelo en el estómago, en el pecho o en donde normalmente sientes que se asientan tus emociones. 
  • Percibe la tensión de tu mano empuñando y comprimiendo el lápiz hasta volverse casi insoportable. 
  • Así es cómo se aferran tus sentimientos. 
  • Aparta la mano aún empuñando el lápiz, y vuelve la palma hacia el piso. 
  • Relaja tus dedos y deja que el lápiz caiga. 
  • ¿Viste qué fácil? Así de sencillo es dejar caer cualquier pensamiento o sentimiento indeseado. 
Las emociones no nos contienen, nosotros las contenemos a ellas. Los sentimientos quieren volar en forma de energía y somos nosotros quienes los retenemos. ¡Así que déjalos volar!

8. Haz comparaciones conscientes 

Nunca deberíamos hacernos daño o limitarnos de manera deliberada. Sin embargo, inconscientemente hacemos eso todos los días. Haciendo consciente lo inconsciente, comprendemos lo que estamos haciendo. Esa mirarla tiende a liberar espontáneamente lo que no nos sirve. En realidad, es esta comprensión lo que hace posible la liberación. Hacer comparaciones conscientes nos enseña que nosotros no somos nuestros sentimientos, que no nos sostienen a nosotros y que tenemos la opción de conservarlos o dejarlos ir. 
Aquí hay una serie de preguntas que puedes hacerte para mejorar tu capacidad de comprensión. 
Es un ejercicio para tomar conciencia de las limitaciones de la mente. 
Después de que respondas, pregúntate que escogerías para ti en este momento:
1. Cuándo pienso en _______________________________(inserta el problema o la situación que te produce estrés), ¿me siento positivo o negativo? Escoge conscientemente ser positivo.
2. ¿Soy libre o estoy atado a algo? ¿Qué escoges? 
3. ¿Siento amor o miedo? ¿Qué escoges? 
4. ¿Siento fe o dudas? ¿Qué escoges ? 
5. ¿Vivo en la abundancia o en la carencia? ¿Quéescoges? 
6. ¿En unidad o separación? ¿Qué escoges? 
7. ¿Estoy en paz o en conflicto?fl§42u¿ escoges? 
8. ¿Siento distensión o contracción? ¿ Qué escoges ? 
9. ¿Soy uno con esta persona / este sentimiento o me siento separado? 
10. ¿Le estoy diciendo "sí" o "no" a __________________________ (abundancia, ser yo mismo, libertad, mis metas, etcétera)? ¿Qué escoges? 
11. ¿Tiendo a aceptar las cosas o a rechazarlas? ¿ Qué escoges ?
12. ¿Estoy abierto o cerrado? ¿Qué escoges? 
13. ¿Estoy relajado o tenso? ¿Qué escoges? 
14. ¿Prefiero ser libre o esclavo de algo o de alguien? ¿Feliz o infeliz? ¿Sereno o ansioso? ¿Seguro o inseguro? ¿ Qué escoges ? 
15. ¿Estoy aferrándome a las cosas o aceptándolas como son ? ¿ Qué escoges ? 
16. ¿Estoy dándole a la vida y a los demás, o estoy esperando o deseando que lo hagan? ¿Qué escoges? 
17. ¿Hay ruido o silencio en mi interior? ¿ Qué escoges ?

9. Ser como el cielo 

Recordando nuestra verdadera naturaleza. 
  • Mira al cielo. 
  • ¿Ves algunas nubes flotando por ahí, o está despejado y abierto? 
  • Observa que el cielo no intenta agarrar a las nubes (o a los pájaros, aviones, satélites, etcétera) ni trata de empujarlos para expulsarlos. Ni los permite ni los rechaza. Simplemente el cielo es como es: espacio abierto. 
  • Siente la espontaneidad y la transparencia del cielo. 
  • Observa lo que esta transparencia despierta en ti, un estado de conciencia más profundo, amplio y espontáneo. 
  • Si algunos pensamientos o sentimientos vienen a ti, aprécialos mientras te atraviesan, como si fueran nubes. Obsérvalos sin ningún arraigo o sin querer deshacerte de ellos. Sólo déjalos pasar. 
  • Vuelve una y otra vez al sentimiento de transparencia que hay dentro de ti, a la misma transparencia del cielo. 
No puedes ver nada fuera de ti, si no está dentro de ti. Así, la infinitud del cielo y del espacio que tú ves, también está dentro de ti.

10. Déjalo flotar 

Muchas veces nuestra mente nos arrastra hacia corrientes tan fuertes como ríos vertiginosos, pero no tenemos que irnos con ellas. La próxima vez que notes que estás siendo arrastrado hacia pensamientos o sentimientos indeseados, intenta lo siguiente: 
  • Mentalmente, arrodíllate a la orilla de un río turbulento, en terreno seco y seguro. 
  • Siente la prisa de tus sentimientos dentro de ti. 
  • Arroja esos sentimientos en la corriente del río. 
  • Deja que sean arrastrados rápidamente. 
  • Deja que cualquier pensamiento, emoción o preocupación se vaya hasta el mar y se disuelva en su inmensidad, como la sal. 
  • Devuelve tu conciencia a tu interior tranquilo e inmóvil, sentándote silenciosamente en la orilla, libre de emociones perturbadoras. 
  • Si persiste alguna emoción, déjala caer dentro de la corriente del río, permitiendo que vaya hacia el mar, hasta que te sientas completamente en paz. 

11. Despréndete de los reproches a ti mismo y a tus sentimientos 

La mayoría de nosotros desaprobamos nuestros sentimientos constantemente. Es como tener una pierna rota y golpeársela con un garrote. ¡Eso no sirve para nada!
Duele y empeora las cosas. 
Cuando sientas una emoción indeseada, haz esto: 
  • Busca la energía de desaprobación 
  • Dale la bienvenida y acógela. 
  • Autorízate a ti mismo a desprenderte de la energía que te reprocha a ti y a tus emociones o pensamientos. 
  • Haz esto una vez... Y otra... Y otra más... Hasta que se haya ido. 
  • Cada día, destina un tiempo a percibir cualquier reproche y opta por dejarlo ir. Hasta que se vaya. 
Tratar de avanzar y sentir amor mientras nos desaprobamos a nosotros mismos es como intentar manejar un auto con los frenos puestos. Es imposible sentir amor si no nos aprobamos a nosotros mismos. Y esto es lo que generalmente hacemos la mayoría. Luego de desprenderte de las energías que te reprochan y censuran, te sentirás libre para encaminarte hacia una energía de aprobación.

12. Apruébate a ti mismo 

Debes aprobarte incondicianalmente. ¡Estás vivo y respiras! ¿Te parece poco? ¿Qué significa aprobarte a ti mismo? Significa gustarte y aceptarte como eres. Si te parece difícil, repasa el ejercicio anterior y despréndete de más reproches. 
De lo contrario, estarás "conduciendo con los frenos puestos". 
  • Empieza con un poquito de aprobación, sólo una pizca. Échatela sobre tu cabeza y deja que te empape. 
  • Una vez que lo hayas aceptado, date un poco más de aprobación, algo así como una tacita llena. Recibe esa aceptación. 
  • Después, apruébate más, como un pocilio lleno. 
  • Y después, todavía más, un balde. 
  • Y aún más, una bañera llena. 
  • Y más, una cascada de aprobación. 
  • Luego, un lago de energía positiva, autoaprobación y amor. 
  • Por último, un océano entero de aprobación. 
  • Flota como una esponja en este océano de pura aceptación y aprobación. 
  • Deja que todas tus células se empapen y se saturen. ¡Sazónate en aprobación! 
Puedes memorizar esta progresión y hacerla diariamente con los ojos cerrados. Es un ejercicio muy poderoso para tu salud, felicidad, abundancia y libertad.

13. Globo rojo 

Me enseñaron este método para eliminar dolores de cabeza. Lo encontré muy efectivo, tanto que lo usé una vez y no lo volví a necesitar. Sirve para cualquier dolor y también con pensamientos o sentimientos indeseados. Es así: 
  • Siente en tu cuerpo cualquier sentimiento (o dolor) indeseado. 
  • Ve ese aspecto como una energía roja y brillante. 
  • Pégale un globo rojo a esa energía y átalo con una cuerda. 
  • Déjalo flotar arriba y afuera de tu cuerpo y ni mente. 
  • Cerciórate de que flote bien y que se vaya alto y lejos, haciéndose cada vez más pequeño y más pequeño hasta que se pierda de vista y desaparezca. 
14. Deja que se evaporen 

Esta es otra técnica de disolución:
  • Imagina que tus pensamientos y sentimientos inde-seados son como agua. 
  • Deja que se evaporen, como si estuvieran en el pavimento caliente. 
  • A medida que se evaporan, siente la apertura que su partida ha creado dentro de ti. 
  • Relájate dentro de esta apertura. 
Las amenazas de las emociones negativas pueden parecer reales pero no son más que espejismos, así como el calor sobre la arena de un desierto o sobre una carretera en la distancia puede parecer agua. No existen en realidad. Deja que las emociones indeseadas se evaporen y se disuelvan como los espejismos que son.

15. Controla la corriente con una válvula 

Nuestras emociones reprimidas son realmente energía acumulada (fotónica). Cuando esta energía se acumula, se necesita más energía para reprimirla, manejarla y mantenerla bajo control. Cuando aliviamos o liberamos la presión, tenemos una vida más hermosa y relajada. 
Aquí está la fórmula para reducir la presión: 
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • Imagina que el sentimiento es como agua bajo presión en el estómago o en el pecho. 
  • Imagínate un grifo o una válvula para esa energía. 
  • Abre esa válvula y deja que el sentimiento salga a chorros. 
  • Puedes abrir o cerrar esta llave para controlar la corriente a tu gusto. 
  • Deja que los sentimientos salgan hasta que te sientas totalmente sereno. 
  • Mide el sentimiento otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o utiliza otro enfoque. 

16. Un 1% menos 

Algunas veces.nos sentimos abrumados ante la perspectiva de acoger y liberar nuestras emociones reprimidas. Ten presente que no necesitas desprenderte de todo el sentimiento de una sola vez. No dejes que tus sentimientos te agobien. 
Ensaya esto: 
  • Advierte si sientes que la emoción es demasiado grande. 
  • Opta por desprenderte sólo del 1% de lo que sientes. 
  • Libera el 1% del sentimiento (puedes dejarlo caer o utilizar cualquier otro método de este Anexo). 
Descubrirás que, en realidad, te desprenderás de mucho más del 1 % y te sentirás liviano y libre.
17. Abrázalo con compasión 

Todos necesitamos amor y compasión, incluso nuestros sentimientos. La falta de amor es lo que origina los problemas. El amor y la compasión lo sanan todo. 
Aproxímate a tus sentimientos con compasión:
  • Baja la cabeza y ponte las manos en el estómago o en el pecho para percibirla sensación del sentimiento. 
  • Percíbelo en tu cuerpo. 
  • Mídelo en una escala de 0 a 10. 
  • ¿Puedes abrazar el sentimiento con amor y compasión, como una madre o un padre lo harían con un niño? 
  • Reconforta al sentimiento. 
  • Permítete ser uno solo con el dolor o el malestar del sentimiento. 
  • A medida que lo compadezcas, se desvanecerá más y más, hasta desaparecer completamente. 
  • Mide el sentimiento otra vez, de 0 a 10. ¿Ha disminuido? Si es así, estás avanzando en la dirección correcta. Sigue hasta que llegues a 0. Si no disminuye, vuelve a empezar o usa otro enfoque. 

Nota: Este anexo ha sido suministrado por Peter Michel y se utiliza con su amable permiso en el libro "La Llave". Para conseguir su libro, que revela más de cincuenta métodos de limpieza, visita www.emotionalfreedom101.com

jueves, 16 de marzo de 2017

"Curso básico sobre Libertad Emocional" Parte I



Descendiéndote de pensamientos y sentimientos indeseados 
Peter Michel 

(Nota: El autor, según mi percepción, usa el término "sentimiento" como sinónimo de "emoción". No he querido alterar el texto original. Pero es necesario, durante la lectura, comprender que se está hablando de emociones y no de sentimientos.)

¿Que son los sentimientos? 

Los sentimientos son programas (como los programas de computador) instalados en nuestra mente, elementos pro-sobrevivencia. Sin embargo, en realidad todos son anti sobrevivencia, pues se basan en el pasado y nos mantienen actuando y reaccionando según condiciones preconcebidas, en vez de dejarnos responder en cada momento. 
Afectan nuestra responsabilidad, nuestra habilidad para responder y comprender. Cuando nuestras emociones son intensas, podemos estar sentados en una vía férrea con un tren avanzando de frente hacia nosotros y, la verdad, podríamos hasta dejar de verlo. Nuestros sentimientos pueden sobrepasarnos completamente. Muchas veces nos manejan a nosotros en vez de nosotros manejarlas a ellas. Todos estos programas, provienen de un mismo sitio: el deseo, un sentimiento de carencia.

¿Dónde están los sentimientos?

Los sentimientos vienen de la mente, aunque se nos manifiestan en nuestro cuerpo como sensaciones de energía. El cuerpo es una extensión (o condensación) de nuestra mente y de nuestro pensamiento habitual. Nada puede aparecer en el cuerpo a menos que hayamos tenido un pensamiento previo de ello. Es como el cuerpo que creamos en un sueño nocturno. Parece tan real en el sueño pero cuando despertamos nos damos cuenta de que ese cuerpo soñado estaba realmente en nuestra mente. A veces nuestra vida parece más una pesadilla diurna que un sueño nocturno, y todo por culpa de emociones mal manejadas. El cuerpo es como un listado computarizado de la mente. De este modo, podemos reconocer el estado mental por la forma en que se siente nuestro cuerpo. ¿Está tenso o relajado? ¿Se siente bien o mal? ¿Sentimos miedo y retorcijones en pecho y estómago, o, por el contrario, sentimos confianza en nuestra mente y corazón, y alivio en el cuerpo? ¿Nuestra respiración es entrecortada, tirante, superficial o, en cambio, es larga, lenta, profundamente relajada, una respiración con el diafragma.

¿De quién son los sentimientos? 

¿Pertenecen tus sentimientos a tus padres? ¿A tus vecinos? ¿A tus hijos o a tu esposa? ¿De quién son las emociones que experimentas en tu cuerpo? Son tuyas, por supuesto, y esto es algo bueno. Significa que si no te gustan, puedes hacer algo al respecto.

¿Por qué liberar tus sentimientos? 

Probablemente, quieres ser feliz. Quieres sentirte libre. Quieres vivir en la abundancia y en paz. Librarse de sentimientos negativos acumulados apacigua la mente, elimina programas de autodeterioro, nos atrae abundancia sin esfuerzo y nos brinda una felicidad que nunca nos faltará. En ciertos momentos, nos reprimimos y fortalecemos nuestras creencias limitantes y amenazantes, como virus de computadores. En otras oportunidades, nos libramos de ellas y las descargamos de nuestro sistema cuerpo/mente para facilitarle un funcionamiento impecable, como un supercomputador. En cada momento es nuestra decisión. Casi todas las enfermedades están relacionadas con el estrés. Toda carencia proviene de emociones limitantes en cuerpo y alma. Las relaciones destructivas se originan en sentimientos negativos y hostiles, reprimidos y después expresados a través de amigos, familiares y socios. ¿Qué prefieres hacer? ¿Reforzar y sentir más carencias, enfermedades y contrariedades? ¿O librarte de esos sentimientos y tener más abundancia, salud y amor? 

¿Cuándo puedo librarme de sentimientos indeseados? 

Sólo hay un momento para ocuparse de nuestros sentimientos: ahora mismo.
Aunque nuestra mente puede moverse hacia atrás o hacia adelante en esa dimensión que llamamos tiempo, podemos aproximarnos y ocuparnos de nuestras emociones sólo en el presente. 
Aquí y ahora podemos ocuparnos de los sentimientos como si fueran energía. Podemos decirnos a nosotros mismos: 
"Más tarde confrontaré mis emociones". 
Pero ¿cuántas veces ese "más tarde" no llega nunca? ¿Por qué, entonces, no enfrentar tus sentimientos ya, en el momento en que los sientes, en vez de enredarte la vida con ellos?

¿Y qué pasa con los sentimientos positivos? 
¿Por qué debería librarme de ellos? 

No hay sentimientos positivos o negativos. 
Sólo hay energía emocional   
(e-moción = energía en moción o movimiento). 

No obstante, para el propósito de este libro, asumamos que hay emociones positivas y emociones negativas. 
Cuando liberas sentimientos negativos, te sientes más libre, liviano y feliz a medida que esas emociones se van.  Entonces, cuando tienes una descarga emocional... los sentimientos negativos disminuyen. 
Los sentimientos positivos aumentan. ¿Buen negocio, cierto? Lo que pasa en realidad es que simplemente estás quitándole la tapa a tu verdadero sentimiento, que es la infelicidad misma. 
Las emociones encubren nuestra verdad natural y la oscurecen. Nos hacen buscar permanentemente el ser perfecto y completo que siempre hemos querido ser. 
Los pensamientos y las emociones son siempre cambiantes. Pertenecen al terreno de la fenomenología. Van y vienen como el clima. Liberarlos te empuja más allá de los fenómenos hacia el campo del neumenon, que es el estudio del ser en sí mismo, al que algunas veces nos referimos como conciencia testigo. 
Es el "yo" puro que incluimos en la frase "yo soy" cuando hablamos de nosotros. 
¿Has especulado alguna vez sobre quién es este "yo" cuando no está ligado a nada en particular o asociado a otras cosas? Es el núcleo, siempre intacto, sin cambios, sereno, inalterado, siempre feliz, siempre pacífico y siempre libre. Es el ser que somos. 
Lester Levenson dijo: "El camino más fácil para contactar al Ser (Dios) es a través de la sensibilización del corazón hacia el "yo" o el "yo soy", sin ninguna añadidura. Esta sensibilización es el Ser, el auténtico Ser interior. 
En el momento en que le añadimos algo, como "yo soy bueno o malo", "yo soy pobre o rico", "yo soy grande o pequeño", "yo soy el que...", estamos imponiéndole limitaciones al "yo soy" y creando el ego". 
Todos los sentimientos positivos son, en realidad, nuestra propia conciencia del ser, que estamos apreciando cuando nos libramos de las emociones que la ocultan. 
Cuando liberamos nuestras emociones, la mente se pacifica y está sensación innata del ser (felicidad) se vuelve obvia para nosotros. Sin embargo, casi siempre atribuimos esta felicidad a otra persona, lugar o cosa que, pensamos, "nos hizo feliz". 
Lo que sucede en realidad es que un deseo fue satisfecho y cuando esto sucede, la mente se sosiega y nosotros degustamos "la sabrosura" de nuestro propio ser. Nos figuramos que fue una persona o algún logro lo que nos dio ese sentimiento y decimos entonces: "Soy tan feliz de amar a... (él o ella)". "Todo este dinero me hace tan feliz". "Soy tan feliz de tener este auto nuevo (o trabajo, o premio, o fama, etcétera)". 
Una pequeña historia ilustrará esta situación: 
Un perro vio un hueso y pensó: "¡Qué suculento!". Lo cogió, lo masticó y lo deshizo en fragmentos filosos dentro de su boca. ¡Era un hueso seco! Los fragmentos le cortaron las encías y el perro empezó a sangrar. Probó su propia sangre y le atribuyó el sabor al hueso, pensando: "Riquísimo, es un hueso suculento. Pero, ¡ay! ¡Duele!". Siguió masticándolo más duro, tragando más de su propia sangre, sintiendo más dolor y atribuyéndolo» al sabor del hueso. ¿Te suena conocido? Lo que realmente somos es nuestra propia "sangre", nuestra conciencia pura y silenciosa, más allá de cualquier identificación con pensamientos, sentimientos o formas limitantes. 
Cuando estamos en el silencio de nuestra conciencia, no hay emociones. Los sentimientos surgen sólo cuando volvemos a la mente y pensamos en nosotros mismos. "¡Vaya, me siento muy bien (sin esos pensamientos tan dolorosos)!". La mente nunca puede comprender la paz de nuestro verdadero ser. Su trabajo siempre es identificar algún tipo de estado ("me siento feliz", "me siento triste", etcétera). Señala y juzga.  Es como mirar una fotografía de fresas en vez de morderlas y saborear su deliciosa jugosidad. 

¿A qué se parecen los sentimientos? 

Las emociones pueden tomar la forma de muchas sensaciones corporales: 
• Energía 
• Calor 
• Hormigueo 
• Presión 
• Agitación 
• Irritación 
• Dolor 
• Bostezos (movilizando energía) 
• Tensión 
• Contracciones 
• Ahogo 
• Un nudo
• Liviandad 
• Pesadez 
• Entumecimientos 

¿Por qué atacar las raíces generadoras de sentimientos? 

Si no aniquilas la raíz de las emociones, constantemente regenerarás más y más negatividad, carencias y limitaciones. Cuando arremetas contra las raíces que originan las emociones, aquietarás la mente más rápido de lo que ellas son capaces de regenerarse. Eventualmente, tendrás una mente totalmente serena. ¿Qué tan tranquila? Como la paz de estar en una silenciosa esquina en medio de ninguna parte a las 3 de la madrugada entre nieve recién caída. Todo es calmado y brillante. Este es el estado natural de la conciencia pura, que aparece cuando la mente se apacigua. 
Veamos un ejemplo de erradicación de raíces generadoras de sentimientos:
¿Has visto la estantería de una cafetería atestada de platos? Sacas un plato y aparece otro, coges el que sigue y aparece otro, etcétera, etcétera. Bueno, nuestras emociones son así, sólo que los platos (sentimientos) no se acaban si se mantienen los generadores. Pero si te libras de las raíces generadoras, será como remover montones de platos de una vez, hasta llegar rápidamente a tu lugar de paz y quietud interior, de modo que tus sentimientos dejen de regenerarse velozmente. 

¿Cómo optimizar la información ofrecida por este anexo? 

Cuando notes un problema, un pensamiento o una emoción indeseada, revisa la lista de 17 técnicas (que aparecerán en la Parte II) para que escojas el ejercicio de liberación paso a paso que más te convenga en ese momento. Esta lista es una herramienta virtual de métodos de limpieza. No significa que sea una guía total, pero ofrece enfoques variados y maravillosos. No todos estos métodos funcionan del mismo modo. Algunas veces el ego se resiste a un enfoque determinado. Otro método servirá para deshacerte de sentimientos negativos (programas antisupervivencia). Conservamos las emociones negativas porque pensamos que nos protegen. 
Si analizas cuántas veces tus sentimientos destructivos han saboteado tu vida, salud, finanzas y relaciones, prontamente entenderás que no han hecho una gran labor por ti. En vez de eso, a través del miedo y la negatividad, te han mantenido concentrado en lo que no quieres en la vida, atrayendo así más de lo que no deseas. Estas técnicas le cambian la dirección a esa tendencia, permitiendo liberarte de las emociones negativas para así enfocarte en atraer más de lo que sí deseas. 

Preguntas y respuestas sobre la liberación 

Pregunta: ¿ Cómo sé que me estoy liberando de verdad?
Respuesta: Midiéndolo. Antes de empezar tu proceso de liberación, es útil medir la intensidad de las emociones en una escala de 0 a 10, en donde 0 es calma y serenidad, y 10 significa intensidad extrema e indeseada. 
Después, a medida que avances en el proceso, vuelve a medirte en esa escala y deberás observar reducciones perceptibles.
Hacer estas mediciones antes y después del proceso de liberación, ayuda a certificar que te estás liberando realmente de tus emociones negativas. Esto es importante, pues la mente tratará de mantenernos atados a ellas. Muchas veces nos engañará, haciéndonos pensar que nada está pasando o que no vamos para ninguna parte, con el fin de que abandonemos la tarea. Esta escala nos dará, en todo caso, más claridad en términos de cualquier movimiento subjetivo que se esté presentando en nuestra intensidad emocional.
Pregunta: Me siento estancado. ¿Qué hago?
Respuesta; Sigue deseando el cambio y en deshacerte de la emoción atascada. Todo se moverá.
Pregunta: No siento nada. ¿ Cómo puedo liberarme de algo que no puedo sentir!
Respuesta: No puedes. Primero necesitas sentir la emoción para después liberarte de ella. No tienes que sentirla con toda la intensidad. Pero necesitas tenerla, aunque sea parcialmente, en tu conciencia. 
A menudo reprimimos nuestras emociones y vivimos así por tanto tiempo, que olvidamos cómo se siente lo que se siente. Nos resistimos al principio. Es una resistencia que nos cubre y protege de otros sentimientos. Bienvenido entonces cualquier bloqueo o insensibilidad emocional; también son sentimientos. Fíjate en ellos y sigue queriendo cambiar. Se moverán y te revelarán emociones más profundas detrás de lo que estás reprimiendo. Una vez que esos sentimientos aparezcan, aplica los pasos de liberación tal como se describen en este anexo.
Pregunta: ¿ Qué pasa si tengo alguna enfermedad siquiátrica o sicológica que está siendo tratada por un terapeuta?
Respuesta: Esto no es un sustituto de la terapia. Muchas veces puede funcionar como un complemento eficaz. Por favor, consulta a tu terapeuta antes de hacer cualquier ejercicio, pues algunos de ellos pueden desencadenar una gran liberación de energía emocional, lo cual podría resultar insoportable para el estado mental que te estás tratando. Si estás bajo medicación, pídele a tu doctor si él o ella pueden reducirla, dado que muchas veces los medicamentos reprimen las emociones, y esto no ayudará a permitir su liberación y resolución.
Pregunta: Cuando me deshago de un sentimiento negativo, siempre aparece otro más profundo...
Respuesta: Nuestros sentimientos reprimidos están superpuestos en capas, como una cebolla. Pelamos una capa y debajo hay otra más profunda. Quitar una tras otra te volverá cada vez más liviano. 


Fuente: Anexo extraído del libro "La Llave", de Joe Vitale.
Nota: Se recomienda el apoyo a todo este proceso con una Terapia Floral, que trabaja exclusivamente con las Emociones, otorgando un alto nivel de  autoconocimiento y mayor conciencia de nosotros mismos, al tiempo que suaviza las emociones en desequilibrio de modo sutil y efectivo.